En una reciente conferencia de prensa, Philippe Lazzarini, comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), compartió su satisfacción por el acuerdo de alto el fuego y la liberación de rehenes en Gaza, acciones que se debatieron durante las discusiones en el Consejo de Seguridad de la ONU. Lazzarini se unió al Secretario General de la ONU en un llamado a todas las partes involucradas para garantizar la implementación total de este acuerdo, al considerar el alto el fuego como un punto de partida esencial para alcanzar una solución más duradera en la región.
Subrayó la necesidad urgente de asegurar un acceso humanitario sin restricciones, destacando que la situación en Gaza es crítica. La UNRWA está preparada para incrementar su asistencia internacional y tiene planes para apoyar la reconstrucción de Gaza, así como la reanudación de servicios esenciales como la educación y la atención primaria de salud en un futuro cercano.
Durante sus declaraciones, Lazzarini también advirtió sobre la inminente aprobación de una legislación por parte del Parlamento israelí que podría conducir a la paralización de las actividades de la UNRWA en el territorio palestino ocupado en un plazo de menos de dos semanas. El comisionado destacó que esta situación podría tener consecuencias devastadoras para la respuesta humanitaria internacional, además de empeorar las ya difíciles condiciones de vida en Gaza. A pesar de las declaraciones del Gobierno israelí sobre la posibilidad de transferir los servicios de UNRWA a otras entidades, Lazzarini insistió en que ninguna otra institución puede igualar la capacidad única de la Agencia, que requiere un Estado funcional y estructuras gubernamentales adecuadas para proporcionar estos servicios.
Además, Lazzarini mencionó una campaña internacional de desinformación en contra de la UNRWA, respaldada por el Gobierno israelí y grupos afines, la cual ha creado un entorno hostil para el personal de la Agencia. Estas campañas han llevado a la trágica pérdida de 269 miembros del personal de la UNRWA, generando un clima de hostigamiento hacia sus representantes.
Por último, el comisionado general hizo un llamado a la comunidad internacional para que adopte un enfoque ordenado respecto a la transición política en la región, lo que incluye una conclusión estructurada del mandato de la UNRWA y la transferencia de sus servicios a instituciones palestinas sólidas. Lazzarini urgió a los donantes a aumentar su apoyo financiero, advirtiendo que la crisis económica actual podría amenazar seriamente la vital labor que lleva a cabo la UNRWA, que sigue siendo el principal proveedor de atención médica en Gaza, con alrededor de 17.000 consultas médicas al día y educación para cientos de miles de niños en un contexto devastador.