Terremoto en Myanmar: Ataques Aéreos Continúan a Pesar del Alto el Fuego

María MR

El Ejército de Myanmar ha intensificado sus ataques aéreos y de otro tipo contra las fuerzas de oposición una semana después de un devastador terremoto de magnitud 7,7. Esta escalada de hostilidades ocurre a pesar de un acuerdo de alto el fuego que había sido anunciado previamente. Volker Türk, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, denunció la situación en un comunicado emitido el viernes, en el que detalló que las operaciones militares continuaron incluso después de la catástrofe, con ataques aéreos que se llevaron a cabo poco después de que cesaran los temblores.

Türk instó a las fuerzas militares a suspender todas las operaciones y a dirigir su atención hacia la asistencia a las víctimas del seísmo, enfatizando la necesidad de garantizar el acceso de las organizaciones humanitarias que buscan proporcionar ayuda. Además, expresó su deseo de que esta tragedia sirva como un punto de inflexión hacia una solución política inclusiva en el país.

Desde el terremoto, se han registrado al menos 61 ataques en todo Myanmar, de los cuales 16 ocurrieron después de que el alto el fuego propuesto por los militares debió entrar en vigor el 2 de abril. En contraste, una amplia coalición de grupos armados de oposición ha declarado una tregua temporal para facilitar la ayuda de emergencia a los damnificados.

Las tácticas del Ejército, conocido como el Tatmadaw, incluyen el uso de parapentes adaptados, que permiten a los soldados sobrevolar áreas específicas y lanzar bombas sobre comunidades remotas. La devastación causada por el seísmo, que ocurrió el 28 de marzo, ha afectado gravemente a regiones como Mandalay, Sagaing, Nay Pyi Taw, Bago y Magway, además de los estados de Shan oriental y meridional. Las evaluaciones iniciales han revelado una destrucción masiva de infraestructuras críticas, incluyendo hospitales, carreteras y puentes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que los suministros de electricidad y agua siguen interrumpidos, lo que dificulta el acceso a servicios de salud y aumenta el riesgo de brotes de enfermedades. Hasta ahora, la OMS ha enviado cerca de 100 toneladas de medicamentos y suministros médicos, y está coordinando el despliegue de equipos de emergencia para ayudar a aproximadamente 12,9 millones de personas afectadas.

Asimismo, ACNUR ha solicitado 16 millones de dólares para asistir a 1,2 millones de supervivientes, subrayando que hasta el 80% de las estructuras en Mandalay se han colapsado. La agencia ha comenzado a distribuir ayuda de emergencia, que incluye láminas de plástico y utensilios de cocina, a miles de personas afectadas en varias regiones.

El Comité Internacional de la Cruz Roja ha informado que 136 municipios han sido impactados por el terremoto, y alrededor del 25% de estas áreas se encuentran en zonas no controladas por el Gobierno, lo que complica aún más el acceso humanitario. Además, la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, ha advertido que la magnitud del desastre se ha visto exacerbada por un apagón informativo resultante de cortes en internet y telecomunicaciones impuestos por las autoridades militares.