La situación en Gaza ha alcanzado niveles alarmantes, según un reciente informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). Se han documentado numerosos incidentes mortales, incluyendo ataques a refugios destinados a personas desplazadas, que han resultado en decenas de muertes. El informe indica que un 65% de la Franja de Gaza está en áreas consideradas peligrosas o bajo órdenes activas de desplazamiento.
El 3 de abril se llevaron a cabo ataques devastadores en la localidad de Ash Shuja’iyyeh, donde varios edificios residenciales fueron bombardeados, provocando la muerte de 15 palestinos y dejando a muchos atrapados entre los escombros. En un ataque separado, dos edificios de una escuela que albergaba a desplazados fueron alcanzados, causando al menos 21 muertes, la mayoría de ellos niños, y dejando a más de 100 heridos. La Defensa Civil Palestina ha expresado sus dificultades para llevar a cabo tareas de rescate debido a la escasez de recursos.
La infancia en Gaza se encuentra en una situación crítica. Según datos proporcionados por la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y UNICEF, desde la reanudación de los ataques el 18 de marzo, se estima que al menos 100 niños mueren o resultan heridos cada día. Philippe Lazzarini, comisionado general de UNRWA, ha denunciado que este conflicto está robando la infancia de miles de menores y ha calificado a Gaza como una “tierra prohibida” para los niños.
En las últimas dos semanas, más de 280.000 personas han sido desplazadas, incluyendo a alrededor de 100.000 provenientes de Rafah. Las órdenes de desplazamiento han afectado a diversas áreas del norte de Gaza, donde miles de personas buscan refugio en espacios ya abarrotados.
Además, un informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha señalado un deterioro en el orden público en la región, con denuncias de asesinatos y el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía local. Estos incidentes, que incluyen disparos fatales en un intento por controlar multitudes desesperadas por la escasez de recursos, han generado gran preocupación.
Frente a esta crisis humanitaria, la ONU ha hecho un llamado urgente a todas las autoridades para que respeten las normas internacionales de derechos humanos y ha recordado a las autoridades israelíes su obligación de garantizar el orden público en Gaza. La situación sigue intensificándose, y la comunidad internacional observa con creciente inquietud el sufrimiento de la población civil.