La correcta colocación de las cortinas en los hogares ha ganado nueva relevancia en la decoración interior en los últimos años. Con la creciente popularidad de la estética minimalista y los espacios amplios y luminosos, se ha convertido en una tendencia dejar las cortinas justo por encima del suelo. Esta elección no solo afecta la apariencia del lugar, sino que también influye en la funcionalidad y el ambiente general.
Expertos en diseño interior advierten que la altura a la que se cuelgan las cortinas puede transformar la percepción del espacio. Colocar las cortinas justo en el suelo proporciona un acabado más pulido y sofisticado, además de crear la ilusión de techos más altos. Sin embargo, esta opción requiere consideraciones prácticas, ya que las cortinas que tocan el suelo están más expuestas al polvo y la suciedad, lo que implica un mantenimiento regular.
Otra tendencia cada vez más popular es dejar un pequeño margen entre el borde de la cortina y el suelo, que puede variar de uno a dos centímetros. Este espacio no solo facilita la limpieza, sino que previene el desgaste del tejido causado por el roce constante con el suelo, aumentando así la durabilidad de las cortinas.
Además, la elección de la altura ideal para las cortinas depende del estilo de la vivienda. En ambientes informales, como casas de playa o espacios rústicos, puede ser apropiado optar por cortinas que caigan con un ligero pliegue sobre el suelo. Por el contrario, en espacios contemporáneos y elegantes, los diseños que llegan exactamente al suelo son más acertados para lograr la estética deseada.
En resumen, la colocación adecuada de las cortinas, ya sea a ras del suelo o dejando un pequeño margen, no solo es un tema de diseño, sino que también debe tener en cuenta la funcionalidad y las preferencias personales. Con el asesoramiento adecuado, los propietarios de viviendas pueden tomar decisiones informadas que realcen la belleza de sus espacios y se adapten a su estilo de vida.