El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha celebrado un acuerdo que establece un alto el fuego y la liberación de rehenes en Gaza, marcando un hito importante tras 15 meses de conflicto. Durante una conferencia de prensa en la sede de la organización, Guterres destacó la labor de mediación realizada por Egipto, Qatar y Estados Unidos, señalando su papel fundamental en este progreso. Hizo un llamado a todas las partes implicadas para que mantengan sus compromisos y garanticen la plena implementación del acuerdo.
Guterres enfatizó la necesidad urgente de aliviar el sufrimiento causado por la guerra, subrayando su petición de un alto el fuego inmediato y sin condiciones, junto a la liberación de todos los rehenes. La ONU se ha declarado lista para apoyar la ejecución del acuerdo y facilitar la entrega de ayuda humanitaria, haciendo hincapié en la importancia de eliminar las barreras que obstaculizan el envío de asistencia a Gaza, donde la situación humanitaria se considera catastrófica.
El Secretario General instó a todas las partes a proporcionar un acceso rápido y seguro a la ayuda humanitaria para los civiles afectados. Ratificó el compromiso de la ONU de hacer «todo lo humanamente posible» para ayudar, aunque reconoce los desafíos inherentes a esta labor. Además, subrayó que este acuerdo no solo debe ser visto como un primer paso, sino como la base para avanzar hacia objetivos más amplios, que incluyan la unidad palestina y una paz duradera en la región.
Guterres también rindió homenaje a las vidas perdidas en el conflicto, incluidos muchos trabajadores humanitarios, en medio de un panorama devastador en el que aproximadamente 1,200 personas han muerto en Israel y más de 46,000 palestinos han perdido la vida en Gaza desde el inicio de las operaciones militares.
El Secretario General destacó la labor fundamental de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), que ha brindado asistencia humanitaria a cientos de miles de personas desplazadas. Sin embargo, la llegada del alto el fuego coincide con la pronta implementación de dos leyes en Israel que podrían amenazar las operaciones de la UNRWA. Las autoridades de la ONU han advertido que el colapso de esta agencia agravaría aún más la crisis humanitaria en Gaza.
Desde el ámbito de la salud, se han levantado voces sobre el impacto devastador del conflicto en la población infantil de Gaza, con al menos 14,500 muertes de niños reportadas, además de miles de heridos y un preocupante número de menores separados de sus familias. La comunidad internacional espera que este alto el fuego permita a las organizaciones humanitarias llevar a cabo su labor de forma efectiva, proporcionándoles atención esencial, incluyendo alimentos, cuidados médicos y apoyo psicosocial a los afectados en la región.