En 2024, el uso de plataformas digitales por parte de entidades públicas ha alcanzado un significativo hito en la Unión Europea. Según datos recientes, el 70,0 % de los ciudadanos de entre 16 y 74 años manifestó haber utilizado un sitio web o una aplicación de una autoridad pública en el último año. Este porcentaje representa un ligero incremento del 0,7 puntos porcentuales en comparación con 2023, cuando la cifra era del 69,3 %.
Entre los países miembros de la UE, Dinamarca, Países Bajos y Finlandia destacan como líderes en la adopción de servicios de e-gobierno, alcanzando tasas de uso impresionantes del 98,5 %, 96,0 % y 95,4 %, respectivamente. Por el contrario, naciones como Rumanía (25,3 %), Bulgaria (31,5 %) e Italia (55,1 %) se encuentran en la parte inferior de esta estadística, lo que pone de manifiesto las disparidades en el acceso a estos servicios digitales.
El análisis sobre el uso de servicios de e-gobierno revela que la actividad más común entre los ciudadanos es la obtención de información sobre servicios, beneficios, leyes y horarios, con un 44,0 % de usuarios participando en esta función. Esta cifra ha aumentado 2,4 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Acceder a información personal ocupa el segundo lugar, con un 40,0 % de los usuarios, lo que también representa un leve incremento de 0,8 puntos porcentuales respecto a 2023. Descargar o imprimir formularios oficiales se posiciona en el tercer lugar con un 38,1 % de uso, aunque este porcentaje ha disminuido en 1,8 puntos porcentuales.
En cuanto a otras interacciones con las autoridades públicas, realizar solicitudes, reclamaciones o quejas continúa siendo la actividad menos común, empleada por solo un 5,3 % de los usuarios, aunque este número ha crecido en 0,5 puntos porcentuales desde el año anterior.
Estos datos no solo sugieren una creciente confianza por parte de los ciudadanos en los servicios digitales proporcionados por las autoridades, sino también la necesidad de que los gobiernos mejoren la accesibilidad y el alcance de estos servicios. Esta tendencia es crucial para cerrar la brecha con aquellos países que todavía presentan un uso limitado de las plataformas digitales. La transición hacia el e-gobierno se establece como una herramienta clave para optimizar la interacción entre el Estado y la ciudadanía en la actual era digital.