Las operaciones de paz de las Naciones Unidas, fundamentales en la protección de personas y comunidades vulnerables en diversas partes del mundo, enfrentan hoy desafíos significativos, según advirtió el Secretario General de la ONU, António Guterres, durante un debate abierto del Consejo de Seguridad. Guterres destacó la amplia variedad de estas misiones, que incluyen desde la alerta temprana y la diplomacia preventiva hasta el apoyo electoral y la negociación de ceses de fuego.
Desde 1948, año de la primera misión de la ONU, estas operaciones han sido herramientas clave para mantener la paz y la seguridad internacionales, adaptándose a las transformaciones del contexto global. Sin embargo, Guterres subrayó que las misiones de paz requieren nuevos enfoques debido a los obstáculos serios que enfrentan en la actualidad.
El Secretario General mencionó que el panorama global es preocupante, con conflictos cada vez más complejos y prolongados, que generan impactos regionales y complican la consecución de acuerdos negociados. Entre las amenazas que enfrentan las misiones de paz se encuentran el terrorismo, el crimen organizado, la militarización de nuevas tecnologías y los efectos del cambio climático. A esto se suma la erosión de acuerdos de estabilidad, violaciones del derecho internacional y una creciente falta de confianza entre las naciones, lo que alimenta los conflictos y debilita las respuestas de paz.
A pesar de estos desafíos, Guterres se mostró optimista al resaltar el compromiso de los Estados miembros para adaptar sus operaciones a las nuevas realidades. Un claro ejemplo de este esfuerzo es el Pacto para el Futuro, que busca explorar nuevos modelos que hagan estas misiones más resilientes y adaptables. En este sentido, el Secretario General hizo referencia a su propuesta para Haití, donde propone un proceso político liderado por los haitianos con el objetivo de restaurar la democracia, al mismo tiempo que la ONU trabaja en la estabilidad y seguridad del país.
Adicionalmente, Guterres anunció la revisión de las operaciones de paz existentes, la cual generará recomendaciones concretas para adaptarse a situaciones específicas. Este proceso contempla consultas amplias con Estados miembros, organizaciones regionales, la sociedad civil y expertos en la materia. Esta revisión forma parte de la iniciativa ONU@80, que busca identificar mejoras y eficiencias en las operaciones ante los retos de financiamiento que enfrenta la organización.
En su cierre, Guterres hizo un llamado a los miembros del Consejo de Seguridad para superar divisiones y desacuerdos respecto a las operaciones de paz, abogando por un apoyo político unificado que se traduzca en ayuda efectiva para aquellos que participan en estas misiones esenciales.