En la última quincena, el conflicto en Gaza ha cobrado la vida de al menos 120 niños, según un informe de UNICEF, que alerta sobre un significativo incremento en las víctimas en los últimos días. La organización ha hecho un llamado urgente para que cesen estas matanzas, instando a una acción inmediata: “No mañana, no la semana que viene. Ahora”, han expresado en un mensaje a través de sus redes sociales.
Mientras las negociaciones para un alto el fuego continúan, las autoridades palestinas han reportado más de 60 muertes en las últimas 24 horas. Esta situación ha dejado a la población de Gaza en un estado de expectación y desesperanza, esperando noticias positivas desde Qatar. Una mujer compartió su anhelo: “Si dios quiere, y si hay un alto el fuego, volvería a casa. Visitaría la tumba de mi madre, de la que nunca me pude despedir”. Estas voces resuenan en las calles, donde el deseo de retornar a la normalidad y a sus hogares es un sentimiento común.
Por otro lado, la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) ha informado que continuará su labor de distribución de ayuda en los territorios palestinos, a pesar de la prohibición anunciada por Israel, que comenzará a entrar en vigor a finales de enero. Philippe Lazzarini, director de UNRWA, ha advertido sobre los riesgos que esta prohibición podría acarrear para las operaciones de la agencia, especialmente para sus empleados palestinos, que ya enfrentan condiciones de trabajo extremadamente difíciles.
En el contexto de Siria, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha destacado la importancia de la justicia transicional y la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad que han tenido lugar durante décadas. Durante una reciente visita a la prisión de Sednaya, Türk enfatizó la necesidad de investigar las atrocidades y recordó que “la venganza y la revancha nunca son la respuesta”.
Además, el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha advertido sobre los peligros que enfrenta la humanidad, describiendo la situación actual como una “caja de Pandora” que ha sido abierta, llena de conflictos armados, desigualdades crecientes, crisis climática y tecnología descontrolada. En su discurso ante la Asamblea General, Guterres hizo un llamado a poner fin a la guerra en Gaza, recordando la relevancia del papel de la ONU en la búsqueda de un futuro más justo y pacífico.