La Línea ICO Vivienda, que forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno español, se ha consolidado como una herramienta esencial para promover el acceso a viviendas asequibles en el país. Con una asignación de hasta 4.000 millones de euros provenientes de los fondos europeos Next Generation EU, esta iniciativa, gestionada por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), busca no solo modernizar la economía española, sino también generar empleo y avanzar hacia un modelo más sostenible y equitativo.
El principal objetivo de la línea de financiación es mejorar la oferta de viviendas disponibles para alquiler social o a precios asequibles, atendiendo especialmente a los hogares que enfrentan mayores dificultades para acceder a una vivienda. Esto incluye tanto a personas con limitaciones económicas como a colectivos en situación de vulnerabilidad. Para cumplir con esta misión, se contemplan inversiones en la construcción de nuevos edificios energéticamente eficientes y la rehabilitación de inmuebles existentes para optimizar su eficiencia energética.
Los proyectos que podrán beneficiarse de estos fondos abarcan desde la edificación de nuevas viviendas hasta la rehabilitación de estructuras ya existentes, y también la adquisición de terrenos destinados a estos fines. Todas las obras financiadas deberán destinarse al alquiler social o a precios asequibles por un mínimo de 50 años, asegurando así la disponibilidad de estas viviendas para futuros inquilinos.
El acceso a estos préstamos se extiende tanto a promotores privados como a entidades del sector público que desarrollen proyectos alineados con la línea de ICO Vivienda. Las solicitudes se deben tramitar a través de entidades financieras colaboradoras, las cuales evaluarán cada proyecto de acuerdo con sus criterios de riesgo.
Desde un punto de vista financiero, la línea de ICO Vivienda ofrece financiación que puede cubrir hasta el 100% de los costos del proyecto, incluidos impuestos. El plazo de amortización puede extenderse hasta 30 años, con un período de carencia de hasta tres años. Es importante destacar que estos préstamos no son combinables con otros fondos europeos destinados a los mismos gastos, aunque pueden complementarse con ayudas de fuentes no europeas.
Las entidades interesadas en esta línea de financiación podrán presentar sus solicitudes hasta el 1 de junio de 2026, siempre que formalicen las operaciones antes del 31 de agosto de ese mismo año. Para más información, los interesados pueden dirigirse a las entidades financieras participantes o contactar al servicio de atención al cliente del ICO.
El Instituto de Crédito Oficial no solo se encarga de esta iniciativa, sino que también desempeña un papel crucial en la implementación del Plan de Recuperación, gestionando otras líneas de financiación orientadas a promover la transición verde y digital de la economía española, además de impulsar proyectos como ICO Verde e ICO Empresas y Emprendedores.