Señoríos de Relleu ha lanzado una edición limitada de su aceite de oliva virgen extra (AOVE) titulado «Primer día de la Cosecha», una propuesta que busca atraer tanto a gourmets como a aquellos que aprecian la calidad en la gastronomía. Este nuevo producto es resultado de la recolección de aceitunas en los primeros días de octubre, cuando las olivas están en su estado más verde, lo que garantiza un sabor fresco y frutado. Expertos del sector han elogiado su peculiar equilibrio entre amargor y picor, así como su alto contenido en nutrientes y antioxidantes, lo que lo convierte en una opción no solo deliciosa, sino también beneficiosa para la salud.
La localización de la empresa, entre la Sierra de Aitana y el Mediterráneo, ofrece un microclima favorecedor que potencia aún más la calidad de su aceite. Con un enfoque que combina la tradición con la tecnología más avanzada, Señoríos de Relleu se enorgullece de producir un AOVE 100 % natural que representa lo mejor de la aceituna. Este nuevo aceite es un coupage de variedades autóctonas de la Comunidad Valenciana y ya ha sido galardonado en diversos certámenes internacionales, como el Los Ángeles International EVOO.
Para dar un toque especial a esta edición limitada, la empresa ha colaborado con la reconocida diseñadora Agatha Ruiz de la Prada. La idea surgió durante un evento en el foro Cámara Business Club de Alicante, donde la posibilidad de crear un producto singular fue bien recibida. El resultado es una botella de 500 ml de aluminio, presentada en colores vibrantes como magenta y plata, que incluye un diseño exclusivo de la artista, todo ello en un estuche de cartón kraft que lleva un mensaje de agradecimiento.
Hugo Quintanilla, gerente de Señoríos de Relleu, ha compartido su entusiasmo por esta colaboración, subrayando la importancia de unir diferentes talentos para llegar a metas comunes. Agatha Ruiz de la Prada, por su parte, expresó su satisfacción por participar en este proyecto, definiéndolo como una representación del estilo de vida mediterráneo que tanto valora. La diseñadora espera que cada consumidor que abra una de estas botellas pueda disfrutar de un pedazo de la cultura y tradición locales, convirtiendo un simple acto de cocinar en una experiencia significativa.