Un Capricho Tierno: La Irresistible Tarta de Queso Clásica

David

La tarta de queso es uno de esos postres que nunca pasa de moda. Con su rica textura cremosa y su sabor suave, es el final perfecto para cualquier comida. Esta receta clásica de tarta de queso es fácil de hacer y seguramente será un éxito en cualquier reunión. A continuación, te mostramos cómo preparar esta deliciosa tarta de queso que es ideal para cualquier ocasión.

Ingredientes:

Para la base:
– 200 gramos de galletas digestive
– 100 gramos de mantequilla derretida

Para el relleno:
– 600 gramos de queso crema (a temperatura ambiente)
– 200 gramos de azúcar
– 4 huevos
– 250 mililitros de nata para montar
– 1 cucharadita de extracto de vainilla
– Ralladura de 1 limón
– 2 cucharadas de harina
– Una pizca de sal

Preparación:

1. Preparar la Base:
– Precalienta el horno a 180°C (350°F).
– Tritura las galletas digestive hasta obtener migas finas. Puedes hacerlo en un procesador de alimentos o metiendo las galletas en una bolsa y golpeándolas con un rodillo.
– Mezcla las migas de galleta con la mantequilla derretida hasta obtener una masa homogénea.
– Coloca la mezcla de galleta en el fondo de un molde desmontable y presiona firmemente para formar una base uniforme.
– Hornea durante 10 minutos. Retira del horno y deja enfriar.

2. Preparar el Relleno:
– En un bol grande, bate el queso crema con el azúcar hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
– Añade los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición.
– Incorpora la nata para montar, el extracto de vainilla y la ralladura de limón. Mezcla bien hasta que esté todo integrado.
– Tamiza la harina y la sal sobre la mezcla y mezcla suavemente hasta que esté completamente combinada. Esto ayudará a que la tarta tenga una textura suave y uniforme.

3. Hornear la Tarta:
– Vierte el relleno sobre la base de galleta ya enfriada.
– Hornea a 160°C (320°F) durante aproximadamente 50-60 minutos. La tarta debe estar cuajada en los bordes pero aún ligeramente temblorosa en el centro.
– Apaga el horno y deja la tarta dentro durante 1 hora con la puerta entreabierta para evitar que se agriete.
– Retira la tarta del horno y deja enfriar a temperatura ambiente antes de refrigerar durante al menos 4 horas o preferiblemente toda la noche.

4. Servir:
– Desmolda la tarta con cuidado y colócala en un plato para servir.
– Puedes decorarla con frutas frescas, un coulis de frutas o espolvorear un poco de azúcar glas sobre la superficie para un toque extra.

Consejos Adicionales:

– Temperatura de los ingredientes: Asegúrate de que el queso crema y los huevos estén a temperatura ambiente para evitar grumos en la mezcla.
– Horneado: Para evitar que la superficie de la tarta se agriete, puedes colocar una bandeja con agua en la parte baja del horno para crear vapor.
– Refrigeración: Deja que la tarta repose en el refrigerador el tiempo suficiente para que se asiente bien y tenga una textura perfecta al servir.

La tarta de queso clásica es un postre versátil y delicioso que puede ser disfrutado tanto en ocasiones especiales como en una simple comida familiar. Su preparación sencilla y su sabor inigualable la convierten en una elección segura para cualquier amante de los postres. ¡No dudes en prepararla y disfrutar de su cremosidad y sabor auténtico!