Yemen: Uno de Cada Dos Niños Sufre Desnutrición Grave Tras Una Década de Conflicto

María MR

En Yemen, la prolongada crisis de conflicto armado ha generado consecuencias devastadoras para la infancia del país. Según un informe reciente de UNICEF, más de la mitad de los niños y niñas yemeníes se enfrentan a un panorama de miedo constante a los ataques aéreos y tasas alarmantes de desnutrición. El representante de UNICEF en Yemen, Peter Hawkins, ha señalado la urgencia de actuar frente a esta creciente tragedia, especialmente durante su visita a la ciudad costera de Al Hudayda.

Hawkins, tras recorrer las áreas afectadas, dejó ver la crítica situación de la población, donde muchos se ven obligados a mendigar en las calles en busca de ayuda. “Se han rendido. Nosotros no podemos rendirnos”, expresó, haciendo un llamado a la acción ante el desastre humanitario desencadenado por la guerra. La devastación ha golpeado no solo la economía del país, sino también su sistema de salud e infraestructura, afectando de manera desproporcionada a los más jóvenes.

Con cerca de 40 millones de personas viviendo en Yemen, más de la mitad depende de la ayuda humanitaria, la cual está en grave peligro ya que las operaciones de UNICEF para este año están financiadas apenas en un 25%. Hawkins ha enfatizado que sin una intervención urgente de los donantes, la organización no podrá sostener ni los servicios básicos que tantas vidas salvan.

La complicación de la situación humanitaria se ve incrementada por la continua actividad militar, aunque las operaciones a gran escala han disminuido desde la tregua mediada por la ONU en abril de 2022. Recientes ataques por parte de Estados Unidos en áreas controladas por los hutíes han reavivado temores sobre el cese de hostilidades, según lo advirtió Hans Grundberg, enviado especial del Secretario General de la ONU en Yemen, ante el Consejo de Seguridad.

La inseguridad ha tenido un impacto significativo en el acceso a alimentos y medicinas, con puertos y carreteras principales sufriendo daños y bloqueos constantes. En la última década, los precios de los alimentos han aumentado más de un 300%, lo que ha llevado a que uno de cada dos niños menores de cinco años padezca desnutrición en el país, una cifra alarmante a nivel global. Más de 540,000 niños sufren desnutrición grave y aguda.

Hawkins también subrayó la problemática del acceso limitado a tratamientos en las áreas más remotas, donde la desnutrición no solo afecta a los niños, sino también a 1.4 millones de mujeres embarazadas y lactantes, perpetuando un ciclo de sufrimiento intergeneracional. En regiones como el oeste, las tasas de desnutrición grave pueden alcanzar hasta el 33%.

“No es una crisis humanitaria. No es una emergencia. Es una catástrofe en la que morirán miles de personas”, concluyó Hawkins, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que brinde el apoyo necesario y urgente para aliviar el sufrimiento de estos niños y sus familias.