Mantener un armario ordenado se ve como una odisea. En realidad puedes conseguirlo. Pero en cuestión de días, u horas, vas a volver a tener un caos en tu dormitorio y tendrás que ordenarlo de nuevo. Pero, ¿y si te echamos una mano para conseguir un armario organizado?
Echa un vistazo a los consejos que te proponemos para conseguir un espacio funcional, limpio y lleno de orden. Verás que es muy posible. ¿Empezamos?
Perchas inadecuadas

¿Sabías que las perchas que utilizamos a menudo para los armarios no son las mejores? Pues sí. Muchas veces pensamos que las perchas múltiples son la solución para tener más espacio en el armario. Pero lo cierto es que son incómodas. Y mucho.
Para empezar, acceder a ellas para coger faldas o pantalones puede hacer que toda la ropa se acabe cayendo. Y tendrás que estar recogiendo cada vez. Además, el peso hace que la barra del armario se desgaste y se deforme, con lo cual puedes tener que cambiarla antes de tiempo.
Es mejor utilizar perchas individuales para conseguir tener un orden en la ropa y, sobre todo, para que puedas coger lo que quieras sin perjudicar la organización de lo demás.
Prendas que no usas, fuera del armario
Tendemos a conservar esas prendas que no usas, que se te han quedado pequeñas, a las que piensas darles otra oportunidad… sin darnos cuenta de que están ocupando espacio.
Ojo, no queremos decir con eso que tengas que tirarlas. Siempre podrías almacenarlas en alguna caja o similar y no en el armario. Si de verdad vas a usarlas, en su debido momento podrás alcanzar la caja y cogerlas. Pero por experiencia te decimos que lo normal es que esas prendas no se usen y solo se acumulen.
Si realmente quieres darles un uso, véndelas o dónalas. Ya habrá tiempo para comprarte más ropa si la necesitas.
No hagas compras compulsivas
Si quieres tener un armario organizado, asegúrate de no sucumbir a las compras compulsivas. Y esto lo mejor es llevando una lista de las prendas de tu armario. ¿Que tienes tres pantalones negros? No te compres otro más, por muy “mono” que sea o muy barato que esté. Solo si uno de esos pantalones (o varios) están ya mal, podrás sustituirlos. Pero no antes.
Lo mismo aplica para cualquier otra prenda: faldas, jerséis, camisetas, blusas, camisas…
Además, te recomendamos que siempre veas cómo puedes combinar esa ropa con la que ya tienes en casa para saber si realmente le vas a dar un uso o no.
No acumules, menos es más

Una de las principales reglas para un armario organizado es evitar la acumulación excesiva de prendas. Tener cuarenta jerséis y vivir en una zona donde la temperatura más fría suelen ser 18ºC de media pues no compensa. Por eso, intenta priorizar la calidad sobre la cantidad, eligiendo prendas que se adapten a tu estilo de vida y al clima de tu ubicación.
Elige ropa con criterio
Debes ser consciente que no todas las tendencias de moda son universales, y si quieres un armario organizado no deberías llenarlo de ropa de colores, formas o diseños que, a la hora de ponértelos, ni te sientes cómodo ni realmente los vas a usar.
Sí, las tendencias están ahí. Pero tienes que elegir la ropa según se ajuste a la forma de tu cuerpo, el tono de tu piel… Ahí es donde realmente vas a notar que te favorece. Y por eso tu armario debe estar lleno de esa ropa que te viste y te da estilo, no de una moda pasajera.
Controla el espacio
O más bien: organiza el espacio. Intenta establecer un orden a la hora de saber cómo vas a administrar el espacio de tu armario organizado. No solo te vendrá bien para saber qué tienes según lo que buscas (pantalones, camisetas, blusas…) sino que además te permitirá llevar un mejor orden.
Descarta la ropa dañada y desgastada
Con el uso y el paso del tiempo es habitual que la ropa se deteriore y se desgaste. Y aunque le tengas mucho aprecio, deberás dejarla ir para que otra prenda ocupe su lugar. Así que, si empiezas a notar que le salen bolitas, pierde el color o no se ve “como nueva”, quizá sea el momento de tirarla (o darle otro uso) y de comprar una nueva (si es que de verdad vas a usarla).
Aprovecha paredes y puertas
Hay ocasiones en las que el armario se puede quedar pequeño, aun cuando esté bien organizado. En esos casos te recomendamos que también utilices las paredes y las puertas para obtener más. Por ejemplo, puedes colgar accesorios, bolsos, corbatas… Ocuparán un espacio extra y conseguirás más.
En definitiva, mantener un armario organizado no es solo hacer que la ropa esté doblada y bien colocada, sino también tener cabeza para saber qué elementos utilizar para tener la ropa ordenada, qué ropa tener y cómo conseguir que el espacio se vuelva funcional. ¿Se te ocurren más consejos para conseguirlo?