El verano es una de las estaciones que más nos gusta. Pero tiene un problema: el calor. Las altas temperaturas, cada vez más aumentadas con el paso del tiempo, hace que muchos no lo pasen bien. Y si encima no tienes aire acondicionado, o no puedes ponerlo, los días se convierten en un infierno (tanto por la mañana como por la noche). ¿Qué tal si te dejamos algunos trucos para mantener tu casa fresca en verano?
Descubre a continuación algunos consejos que funcionan y que lograrán que tu casa esté más fresca en verano. No va a ser igual que un aire acondicionado, pero al menos conseguirás bajar unos cuantos grados la temperatura de tu hogar. ¿Empezamos?

Almohadillas refrescantes
Empezamos por un producto que te puede venir muy bien para los dormitorios ya que podrías colocarlo entre el colchón y la sábana y te mantendrá el cuerpo fresco. Consiste en una almohadilla no demasiado gruesa pero que tiene en su interior un líquido especial que, al pisarlo o tumbarte sobre él da la sensación de frescor.
De hecho, se puede colocar en el colchón, en una almohada… Incluso en el mercado podemos encontrarnos con almohadillas similares para las mascotas.
Ventiladores
Sí, sabemos que los ventiladores no son muy buenos aliados, sobre todo porque lo único que hacen es mover el aire caliente de la casa. Pero lo cierto es que si los pones en zonas estratégicas sí puedes conseguir una bajada de la sensación térmica. No será demasiado grande, pero al menos alviará un poco y mantendrá tu casa fresca en verano.
¿Cómo se debe hacer esto? Pues verás, tienes que poner los ventiladores al lado de las ventanas. De esta manera vas a crear corrientes de aire que se cruzarán y promoverán el aire fresco. Si además pones delante un recipiente con hielos, el aire se enfriará mucho más (al principio no lo notarás, pero cuando empiece a derretirse el hielo lo normal es que sí veas que sale aire más frío).
Textiles frescos
En verano muchos cambian la decoración de la casa. Y no es para menos. Se trata de utilizar telas que sean más frescos. Por ejemplo, imagina que tienes un sofá de piel. Como sabes, la piel es calentita, pero en verano es un tormento porque se te pega. Entonces, decides de en esa estación del año vas a cambiar ese sofá por otro de tela que no dé tanto calor y además transpire.
El algodón, lino, seda, cáñamo, Lyocell… son solo algunos de los textiles que podrías utilizar en verano y que te ayudarán a no pasar tanto calor. En el caso de las sábanas, por ejemplo, las mejores son las de algodón 100% porque absorberá la humedad al tiempo que expulsará el calor corporal. Por eso es tan importante utilizar sábanas de calidad y con una gran proporción de algodón.
Plantas de interior

¿A que no habías pensado que las plantas pueden ser una buena opción para mantener tu casa fresca en verano? Pues así es, de hecho, hay estudios científicos que afirman que, si se colocan ciertas plantas, no solo beneficia a tu salud mental, sino que además puede disminuir la temperatura ambiental unos cuantos grados.
Algunas de ellas son la areca, el helecho, los potos, la sansevieria, la cinta… En realidad, hay muchas, e incluso podrías hacer grupos de ellas para lograr un mejor resultado.
Y si te estás preguntando el motivo por el que esas plantas bajan la temperatura debes saber que es debido a un mecanismo llamado transpiración. Este lo que hace es absorber el calor y evaporar el agua, de tal forma que refrescan porque dan más humedad al ambiente.
Eso sí, no pienses que van a conseguirlo en toda la casa. Lo normal es que solo bajen unos grados donde están y a un espacio corto, pero aun así puede ser interesante tenerlas.
Cortinas finas y húmedas
Sí, sí, como oyes. Lo mismo que te hemos dicho antes sobre los textiles en verano (y cuáles son los mejores que podrías utilizar), en este caso nos vamos a centrar en las cortinas. Y concretamente en un truco que te puede venir muy bien para refrescar el ambiente.
Para empezar, tienes que utilizar cortinas que sean de telas adecuadas para el verano, finas y que transpiren.
Como sabemos que en verano las ventanas estarán cerradas por la mañana, y abiertas por la noche, jugaremos con eso. Y concretamente te hablamos de lo siguiente:
- Por la noche, pulveriza agua sobre las cortinas. A poder ser agua helada o lo bastante fría. Eso hará que, aunque sea una brisa la que las mueva, a ti te llegue más fresco. Y eso a primeras horas de la mañana (4-5 de la mañana) se puede agradecer mucho.
- Durante el día también puedes hacerlo porque bajará unos grados la temperatura de esa habitación (al menos lo más cerca a esas cortinas).
Ahora bien, para evitar que siempre se vean húmedas o mojadas, escoge colores que puedan mimetizar las manchas de agua.
Como ves, formas de mantener la casa fresca en verano hay muchas. Seguro que tú también tienes algún truco que utilizas para conseguirlo. ¿Nos lo compartes?