La ONU se alista para una semana de alto nivel que comenzará el 22 de septiembre, reuniendo a cerca de 150 jefes de Estado y de Gobierno de diversas naciones. En este crucial evento, los intérpretes desempeñan un rol esencial al facilitar la comunicación en múltiples idiomas, permitiendo que líderes globales se entiendan en tiempo real. Sin embargo, la naturaleza de las reuniones presenta desafíos inéditos, ya que muchas delegaciones no comparten sus discursos previamente, lo que obliga a los intérpretes a recurrir a la improvisación.
Anna Kadysheva, intérprete en la cabina de inglés, y Sergei Gogin, en la de ruso, compartieron sus reflexiones sobre la preparación necesaria para este evento. Kadysheva subrayó la relevancia de estar al tanto de los acontecimientos internacionales y comprender el contexto general de los discursos. “Aunque revisamos la lista de oradores, los horarios pueden cambiar. Por eso, seguimos de cerca lo que sucede en diferentes países y escuchamos a algunos líderes para familiarizarnos con su estilo de hablar”, explicó.
Por su parte, Gogin enfatizó que cada intérprete debe poseer un amplio conocimiento de asuntos actuales. “Es fundamental estar informado sobre lo que acontece en el mundo”, afirmó.
La tecnología también influye en la labor de interpretación. A pesar de las preocupaciones que genera la inteligencia artificial respecto al futuro de esta profesión, los intérpretes de la ONU adoptan una visión esperanzadora. Kadysheva comentó que, en un entorno tan crítico como el de la ONU, donde cada palabra es crucial, un intérprete humano es irremplazable. La inteligencia artificial puede colaborar generando glosarios sobre temas complejos, lo que se convierte en una herramienta útil que les permite concentrarse en la interpretación propiamente dicha.
Ambos intérpretes coincidieron en que la IA no tiene la capacidad de reemplazar a los humanos, especialmente en situaciones que requieren una comprensión matizada del lenguaje, como juegos de palabras o ironía. “El futuro será una simbiosis entre el ser humano y la máquina”, aseveró Gogin.
Además, mencionaron que la tecnología ha facilitado su trabajo, especialmente cuando los oradores alteran discursos y temas repentinamente. “Cuando no hay textos disponibles, la IA puede ser un recurso valioso para obtener información crucial sobre la postura de un Estado Miembro en ciertos asuntos”, añadió Kadysheva, enfatizando el valor de cada segundo en su labor.
En esta era de avances tecnológicos y transformaciones constantes en la comunicación global, la función de los intérpretes sigue siendo fundamental para fomentar diálogos eficientes y fructíferos entre las naciones, asegurando que las voces de los líderes mundiales sean escuchadas y comprendidas.





