Un estudio global llevado a cabo por Manhattan Associates ha revelado que las dificultades en la integración de sistemas y la calidad de los datos representan obstáculos significativos para las organizaciones que buscan implementar inteligencia artificial (IA) en la gestión del transporte. La investigación, realizada en colaboración con Vanson Bourne, ha recopilado las opiniones de 1,450 responsables de decisión en sectores como manufactura, distribución y comercio en diversas regiones del mundo.
Bryant Smith, director de Transportation Management Systems (TMS) de Manhattan Associates, ha subrayado la relevancia del transporte en las cadenas de suministro modernas, especialmente ante retos como la disminución de los tiempos de entrega y la adaptación a normativas de sostenibilidad. La complejidad en esta área ha aumentado, exigiendo una visibilidad operativa total.
El informe indica que mejorar la visibilidad no solo facilita la gestión de incidencias, sino que también impacta positivamente en la satisfacción del cliente, con un 60% de las organizaciones reconociendo este beneficio. Además, el 50% ha observado una reducción en los costes de transporte gracias a una información operativa más clara.
A pesar de que el 61% de las organizaciones espera integrar IA autónoma en sus sistemas en los próximos cinco años, solo el 37% ha logrado hacerlo hasta la fecha. Este desajuste entre expectativas y realidad se ve acentuado por la percepción de muchas empresas de que están listas para adoptar nuevas tecnologías, aunque el 99% admite enfrentar desafíos como la escasez de habilidades y problemas relacionados con la calidad de los datos.
En lo que respecta a la sostenibilidad, el estudio señala que el 69% de las organizaciones siente una fuerte presión en este área, y el 62% ya ha iniciado la implementación de directrices para la elaboración de informes de sostenibilidad. Sin embargo, la evolución constante de los requisitos normativos sigue complicando la situación, convirtiendo el cumplimiento en este ámbito en un desafío clave para el rendimiento organizacional en los próximos años.
Smith concluye que las organizaciones deben equilibrar múltiples prioridades en la gestión del transporte, y muchas no están adecuadamente equipadas para hacer frente a las exigencias futuras en términos de sostenibilidad, implementación de IA y visibilidad de datos. Ante un panorama complejo con retos inminentes, subraya la necesidad urgente de modernizar los sistemas TMS para evitar el aumento de los costes y preservar la competitividad en un mercado en constante evolución.





