La campaña “Si Yo No Produzco, Tú No Comes” llevó a cabo la jornada “Sine cooperativas nihil”, donde destacados expertos del sector agroalimentario subrayaron el papel esencial de las cooperativas en la producción de alimentos. Este evento, inaugurado por Antonio Morante, director del Segmento Agrario de Sabadell, junto a Cirilo Arnandis, presidente de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, y Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura, se centró en cómo estas entidades no solo generan empleo estable, sino que actúan como motores de innovación y cohesión social en las áreas rurales.
Durante la jornada, Arnandis destacó que las cooperativas facilitan la integración de la oferta y optimizan la comercialización de los productos de sus socios. De esta manera, contribuyen a un reparto más equitativo del valor añadido en la cadena de producción. Por su parte, Tejedo hizo hincapié en la necesidad de proteger el sector agroalimentario, recordando que la producción de agricultores, ganaderos y pescadores es fundamental para la existencia de los alimentos. También llamó a fomentar la innovación conjunta para mejorar la competitividad del sector.
La jornada incluyó una ponencia de Daniel Ramón, investigador de la Universidad Cardenal Herrera (CEU), quien abordó la innovación sostenible como herramienta crucial ante los desafíos que enfrenta el agroalimentario. Ramón advirtió que a pesar de la fortaleza del sector en Europa, existen obstáculos regulatorios que limitan la innovación, en contraste con países como China, donde las inversiones en investigación están en aumento.
Una mesa redonda titulada “La innovación y la sostenibilidad en acción” permitió a varios expertos y representantes de organizaciones relevantes discutir sobre la necesidad de incorporar la sostenibilidad y la innovación como pilares fundamentales para el futuro del agroalimentario. En este sentido, se destacó la contribución de las cooperativas en la producción y preservación del territorio.
Los asistentes coincidieron en la importancia de promover la calidad y la identidad territorial a través de la colaboración entre productores y otras entidades del sector. También se debatió sobre la integración de la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor, utilizando indicadores claros para medir su impacto real.
Finalmente, se concluyó que el futuro del sector agroalimentario depende de establecer alianzas estratégicas entre cooperativas, centros de investigación y administraciones públicas, tanto a nivel local como internacional. El objetivo es crear un sistema competitivo, resiliente y comprometido con el desarrollo sostenible. En la actualidad, 57 organizaciones respaldan esta iniciativa, destacando la relevancia de la colaboración entre diversos actores para enfrentar los desafíos del sector.





