Alicante: Epicentro de la Inversión Inmobiliaria en España

Juan Hernández

Alicante ha logrado consolidarse como un destino destacado para la inversión en el sector inmobiliario en España, con una rentabilidad media de alquiler que se eleva al 8,3 %, superando considerablemente la media nacional. Esta cifra refleja no solo una creciente demanda en el ámbito residencial, sino también en el turístico, según Alberto Cañizares, abogado especializado en derecho inmobiliario.

Los factores que impulsan este auge incluyen un entorno legal seguro y la disponibilidad de asistencia profesional, lo que facilita las operaciones en esta región. Firmas de consultoría como Cañizares Abogados, con 15 años de experiencia en el sector inmobiliario y urbanístico, ofrecen garantías para llevar a cabo procesos de compra que sean confiables, especialmente en áreas con alta demanda.

En particular, barrios como Playa de San Juan, Casco Antiguo, Ensanche-Diputación y El Postiguet han visto un incremento en los precios de alquiler, que ya superan los 14 €/m² en contratos de larga duración. Las rentabilidades en alquileres vacacionales son aún más atractivas, variando entre el 7 % y el 10 %, y alcanzando hasta el 17 % en localidades como El Campello o Carolinas a través de plataformas de alquiler como Airbnb.

No obstante, el mercado inmobiliario español enfrenta varios desafíos desde 2022, con un incremento acumulado en los precios de la vivienda que oscila entre el 12 y el 13 % interanual, así como un aumento proyectado en el alquiler del 10 % para 2024, especialmente en las zonas costeras. En Alicante, el costo del alquiler residencial ha experimentado un ajuste del 4 al 6 % durante 2024, situándose en 12,51 €/m², mientras que las áreas más exclusivas superan los 14 €/m².

Desde enero de 2025, se ha implementado una moratoria de dos años para nuevas licencias de alquiler turístico, lo que podría influir en la oferta vacacional en la región. Además, las comunidades de propietarios tienen la potestad de restringir el alquiler turístico, lo que añade un nivel adicional de presión regulatoria a un sector ya complicado.

Existen diferencias significativas entre los alquileres turísticos y los de larga duración: los primeros ofrecen rentabilidades brutas que oscilan entre el 7 % y el 17 %, mientras que los segundos se sitúan entre el 6 % y el 8 %. Por otra parte, el alquiler vacacional tiende a mostrar alta estacionalidad, con ingresos que fluctúan a lo largo del año, en contraste con la estabilidad que otorga el alquiler de larga duración.

A pesar de los retos, las oportunidades permanecen relevantes. La obra nueva sostenible presenta incentivos fiscales y posibilidades de revalorización en localidades costeras, y áreas emergentes como Elche, Santa Pola y Torrevieja muestran precios de entrada más asequibles, entre 1.500 y 2.000 €/m², con rentabilidades que varían entre el 5 % y el 7 %.

Para aquellos interesados en invertir, resulta vital contar con asesoría legal de profesionales especializados en compraventa de inmuebles, elegir la modalidad de alquiler más beneficiosa y mantenerse al tanto de las normativas municipales, ya que cualquier cambio podría impactar en el retorno de la inversión.