Asilo en Descenso: Abril de 2025

Silvia Pastor

En abril de 2025, las solicitudes de asilo en los países de la Unión Europea alcanzaron los 48,520, lo que representa una disminución del 37% en comparación con el mismo mes del año anterior y un 16% respecto a marzo de 2025. Este descenso, marcado por ser el tercer mes consecutivo de caída en las solicitudes, apunta a una tendencia que se observa en el ámbito migratorio europeo.

Un informe de Eurostat revela que, además de los primeros solicitantes, se registraron 7,245 solicitantes subsiguientes, lo que indica una leve disminución del 1% en comparación con abril de 2024 y un descenso del 2% respecto al mes anterior. Estas cifras sugieren una reducción general en las migraciones forzadas y en la búsqueda de protección internacional en el continente.

Entre los grupos de solicitantes, los venezolanos encabezaron las cifras con 7,015 personas que pidieron asilo por primera vez, seguidos por los afganos con 5,125, sirios con 2,895 y ucranianos con 2,115. Este perfil demográfico sigue reflejando cómo los conflictos y crisis en las regiones de origen de estos migrantes influyen en los patrones de movilidad humana.

Los países que más solicitudes recibieron fueron España, Francia, Alemania e Italia, quienes concentraron el 75% de los primeros solicitantes en la UE. En particular, España se destacó como un destino primordial al recibir 11,305 solicitudes. En términos relativos, la tasa total de solicitantes de asilo en la UE durante abril se situó en 10.8 por cada 100,000 habitantes. Grecia lideró esta tasa con 29.7 por cada 100,000, seguida de Chipre y España.

El fenómeno de los menores no acompañados también resalta en estas cifras, con 1,570 solicitudes registradas en abril. Siria, Afganistán y Egipto fueron los principales países de origen para este grupo vulnerable. Alemania se posicionó como el país con más solicitudes de asilo de menores no acompañados, sumando 395, seguida por España con 330 y los Países Bajos con 200.

Este panorama de solicitudes de asilo en la Unión Europea no solo ilustra las dinámicas actuales de la migración, sino que también impone significativos retos para la gestión y el apoyo a las personas y familias que buscan refugio. La urgencia de implementar políticas efectivas y humanas se hace cada vez más evidente en un contexto que continúa evolucionando.