Bajas Tasas de Empleo para Personas con Discapacidad en Canarias

María MR

En Canarias, la situación laboral de las personas con discapacidad se muestra alarmante, con una tasa de actividad del 28,8%, la más baja de toda España. Según un informe reciente de la Fundación Adecco, de las 127.779 personas con discapacidad que residen en el archipiélago, el 75% se encuentra en edad laboral, pero solo alrededor de 27.900 de ellas participan activamente en el mercado laboral.

Entre estos, cerca de 8.493 personas están desempleadas y en búsqueda de empleo, mientras que 19.407 ya cuentan con un trabajo. Sin embargo, la tasa de desempleo en este colectivo asciende al 30,4%, mucho más del doble que la tasa general de desempleo en la región, que se sitúa en el 12%.

Las causas de esta situación son diversas y complejas. Las barreras culturales, como una cultura de sobreprotección que limita la autonomía de las personas con discapacidad, afectan directamente sus oportunidades laborales. Además, un menor nivel educativo entre este grupo también contribuye a la dificultad para acceder a empleos bien remunerados. Un dato preocupante revela que el 51% de las personas con discapacidad que están desempleadas no conoce las herramientas disponibles para la búsqueda de empleo.

El temor a la discriminación y la falta de confianza en sus capacidades también juegan un papel crucial en este escenario. Por otro lado, las empresas en Canarias enfrentan retos como la alta rotación de personal en sectores claves, como el turismo, junto con la escasez de puestos de trabajo adaptados a las necesidades de las personas con discapacidad.

La accesibilidad del transporte público también se presenta como un impedimento para el desplazamiento al trabajo. Aunque en los últimos años se ha mejorado el acceso a la educación superior para personas con discapacidad, los obstáculos hacia una inclusión plena en el mercado laboral siguen latentes.

Dada la preocupante cifra de más del 31% de la población canaria en riesgo de exclusión social, es fundamental abordar estas disparidades y promover un entorno laboral inclusivo que asegure la igualdad de oportunidades para todos. La implementación de estrategias que sensibilicen a las empresas, mejoren la educación y la formación, y creen programas de acompañamiento se vuelve esencial en este contexto.