Cerca de 10.000 recién nacidos en Gaza carecen de existencia legal, según un informe de la ONU. Esta alarmante situación se presenta en medio de un conflicto que ha dejado miles de muertos en la región, en su mayoría afectando a la población civil. La violencia, junto con el colapso de las infraestructuras, ha interrumpido los procesos de registro de nacimientos, lo que ha llevado a que muchos niños no sean reconocidos oficialmente.
Desde el 7 de octubre de 2023, aproximadamente 10.000 bebés no han podido ser registrados, lo que pone en peligro su acceso a servicios básicos vitales como atención médica, educación y asistencia humanitaria. La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advierte que estos niños son especialmente susceptibles a riesgos como la explotación y la trata, al no tener la protección que otorgan los registros legales. La falta de documentación también complica los esfuerzos de reunificación familiar en un contexto ya de por sí devastador.
Aunque el sistema de registro continúa funcionando, se enfrenta a una presión sin precedentes. Las instalaciones de salud han sufrido graves daños y muchas oficinas gubernamentales están cerradas, lo que dificulta que las familias puedan llevar a cabo los trámites necesarios. A largo plazo, esta carencia de reconocimiento podría perpetuar ciclos de marginación y apatridia en una sociedad que ya enfrenta múltiples crisis.
La OCHA también ha señalado una creciente preocupación por el aumento del trauma psicológico y la vulnerabilidad física entre los niños no acompañados. Estos menores son a menudo separados de sus familias durante las evacuaciones hospitalarias, corriendo el riesgo de ser cuidados por adultos no capacitados, lo que agrava su situación.
En los últimos 21 meses, más de 17.000 niños han muerto y 33.000 han resultado heridos en Gaza, reflejando una media desgarradora de 28 fallecimientos diarios, equivalente a un aula completa. Recientemente, un ataque dejó a diez personas muertas, incluidos siete niños que simplemente intentaban recoger agua potable.
La directora general de UNICEF ha denunciado esta trágica realidad en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, instando a la comunidad internacional a actuar frente a la grave crisis humanitaria en Gaza, que no solo afecta la infraestructura física, sino que también deja a miles de menores sin un futuro esperanzador.





