Un reciente análisis sobre la participación de las empresas en grupos ha revelado la crucial importancia de esta afiliación para el rendimiento económico, lo que permite profundizar en la estructura y relevancia de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs). En el año 2022, las PYMEs independientes representaron el 95% de todas las empresas activas en trece países de Europa, como Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Grecia, España, Francia, Italia, Malta, Países Bajos, Austria, Finlandia, Suecia y Noruega. Por otro lado, las PYMEs que formaban parte de un grupo empresarial, conocidas como PYMEs dependientes, constituyeron un 4,9% adicional, mientras que las grandes empresas apenas alcanzaron el 0,1%.
Aunque las PYMEs dependientes solo constituyen un pequeño porcentaje de la cuenta total de empresas en estos trece países, su impacto económico es considerable. Estas empresas emplearon al 17,3% de los trabajadores y autónomos, generaron el 25,6% de los salarios y sueldos, y representaron el 28,9% del volumen de negocios. Además, contribuyeron con el 23,3% del valor añadido y el 22,4% del excedente operativo bruto.
La información presentada se deriva de un ejercicio de vinculación de microdatos entre el Registro de Eurogrupos y las estadísticas de negocios estructurales, en el marco de las estadísticas experimentales de Eurostat. Con el objetivo de destacar la importancia de las PYMEs como motores del crecimiento sostenible y la innovación, se conmemorará el Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas el 27 de junio de 2025. La relevancia de estas empresas en la economía europea es indiscutible, y su participación en grupos empresariales evidencia un potencial aún mayor para contribuir al desarrollo económico.




