La II Trobada Internacional de Dones Electes concluyó el pasado 7 de noviembre en la Cambra de Comerç de Mallorca, tras un enriquecedor programa que abarcó dos días de debates, reflexiones y colaboraciones entre mujeres electas, expertas y representantes institucionales de Europa, África y América Latina. Este evento se estableció como un espacio clave para el intercambio de conocimientos y experiencias en torno a la igualdad y el liderazgo femenino.
En el acto de clausura, Llorenç Perelló, presidente del Fons Mallorquí de Cooperació y alcalde de Alaró, expresó su orgullo y gratitud hacia la colaboración generada durante el encuentro. Destacó la importancia de continuar la lucha por la igualdad en las comunidades de cada una de las participantes, instando a la acción colectiva para forjar un mundo más justo.
Antonia Maria Estarellas, vicepresidenta segunda y consejera de Presidencia, subrayó el éxito del encuentro como un foro consolidado de diálogo y cooperación. Agradeció el esfuerzo de todas las presentes y resaltó la necesidad de fomentar plataformas que permitan a las mujeres compartir experiencias y colaborar a nivel internacional.
Xelo Angulo, vocal de la Confederación de Fondos de Cooperación y Solidaridad, concluyó la jornada enfatizando el poder que emana de las redes de mujeres y la fuerza colectiva que se genera a través de estas alianzas. Lamentó las difíciles realidades que enfrentan muchas mujeres que sufren violencia y discriminación, y remarcó que el avance de un país se mide por su compromiso con la igualdad de derechos.
Llorenç Galmés, presidente del Consell de Mallorca, comentó que las mujeres presentes en la Trobada actúan como puentes entre diversas realidades, unidas por la convicción de que el verdadero cambio comienza en los entornos más cercanos. Resaltó la crucial importancia de la participación femenina en la política local para avanzar en las agendas globales de igualdad y sostenibilidad.
Las jornadas también incluyeron conferencias centradas en el papel de las mujeres en la política local, analizando la violencia simbólica y mediática que enfrentan en sus contextos políticos, y señalando la necesidad de crear espacios seguros para garantizar su participación activa en todos los niveles.
Además, un panel discutió la relevancia de las mujeres en la construcción de la paz y la cohesión social, enfatizando que la política municipal es esencial para asegurar derechos humanos en contextos vulnerables. Las participantes acordaron en que es fundamental establecer entornos seguros para las poblaciones más desfavorecidas, especialmente en regiones afectadas por conflictos.
A través de este encuentro, Mallorca se consolida como un referente en la cooperación internacional, así como en la promoción de la igualdad y el liderazgo político femenino, reafirmando su compromiso con el programa Les Elegides, un ejemplo destacado de buenas prácticas en cooperación descentralizada.





