En el contexto del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se conmemora cada 9 de agosto, el Secretario General de la ONU, António Guterres, enfatizó la oportunidad que representa la inteligencia artificial (IA) para preservar lenguas en peligro y tradiciones orales, así como para mapear tierras ancestrales. No obstante, Guterres alertó sobre el riesgo de que la falta de participación activa de las comunidades indígenas podría conducir a que estas nuevas tecnologías perpetúen patrones de exclusión y pongan en peligro sus derechos fundamentales.
El secretario general subrayó que los modelos de IA son desarrollados con datos que, a menudo, excluyen o distorsionan las voces de los pueblos originarios. Esto crea un escenario en el que las tecnologías, especialmente aquellas que utilizan reconocimiento facial y biometría, podrían aumentar la errónea identificación de los individuos indígenas, afectando nuevamente su privacidad y derechos.
Además de estas preocupaciones, Guterres mencionó que la infraestructura necesaria para el funcionamiento de estos sistemas exige grandes cantidades de electricidad y agua, recursos que podrían repercutir negativos en comunidades indígenas que ya enfrentan problemas de acceso a estos bienes. Los centros de datos, en muchas ocasiones instalados cerca de sus territorios, puede ser fuente de degradación ambiental y agudizar la escasez de recursos en estas áreas.
En un panel virtual organizado para celebrar esta fecha, diversos representantes indígenas y expertos en tecnología coincidieron en que establecer centros de datos en territorios indígenas podría acarrear severos daños a los ecosistemas locales. Asimismo, expresaron su preocupación por el acceso limitado a las tecnologías digitales en regiones rurales, lo cual dificulta la participación activa de las comunidades indígenas en la creación y desarrollo de la IA.
Fernando Marani, director del Programa de Justicia e Inclusión en la Universidad de Nueva York, resaltó la necesidad de cerrar la brecha digital para incorporar a las comunidades indígenas en el ámbito digital. Propuso que sus voces sean escuchadas y que los procesos de incorporación a la tecnología estén guiados por principios éticos y una adecuada gobernanza.
Guterres remarcó que, para maximizar el potencial de la IA, es crucial que los pueblos indígenas sean reconocidos como titulares de derechos y copartícipes en la creación de estas tecnologías. La inclusión significativa y el control sobre sus datos son aspectos primordiales para asegurar que la IA sirva como un instrumento de empoderamiento y no como una nueva forma de colonización digital.
Asimismo, el activista indígena Waorani Moi Guiquita enfatizó que los pueblos originarios son, no solo guardianes del pasado, sino también arquitectos del futuro. Abogó por su inclusión en los procesos de construcción de un futuro equitativo y sostenible.
Guterres concluyó su discurso enfatizando la importancia de resguardar la soberanía de los pueblos indígenas sobre sus datos y su propiedad intelectual, lo que garantizará su participación significativa en el marco de la IA. La embajadora de Colombia ante la ONU, Leonor Zalabata Torres, apoyó este llamado al recordar la lucha histórica por los derechos indígenas y reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial puede ser un aliado en la promoción de estos derechos.





