Mar López Gil, una malagueña experta en seguridad de la información, ha sido una figura clave en el fortalecimiento de la ciberseguridad en España. Tras nueve años en el departamento de Seguridad Nacional del Gobierno, donde desempeñó diversos roles, en 2019 se convirtió en la primera jefa de la Oficina de Ciberseguridad y Lucha contra la Desinformación. Un hito significativo de su gestión fue la aprobación en 2022 del Plan Nacional de Ciberseguridad, el cual busca intensificar la vigilancia del ciberespacio y garantizar respuestas eficientes ante incidentes.
Además, López Gil ejerce como vicepresidenta de W4C Spain, una asociación que promueve la igualdad de género en el sector de la ciberseguridad. Tras regresar a Málaga en 2021, se unió a Accenture y desde julio de 2023, ocupa el cargo de directora ejecutiva de Sofistic, una unidad dentro de la empresa Cuatroochenta enfocada en ciberseguridad.
En una reciente entrevista, López Gil subrayó la importancia de ser conscientes de los peligros del ciberespacio. A pesar de los avances en la sensibilización, muchos ciudadanos aún no comprenden completamente los riesgos relacionados con su huella digital. Destacó que, aunque se han hecho progresos, persiste la necesidad de una mayor educación sobre cómo protegerse en línea y cómo la ciberseguridad puede brindarles protección.
Los ciberdelincuentes están constantemente utilizando información robada para llevar a cabo fraudes, suplantaciones de identidad y ataques específicos como el phishing. Por ello, López Gil enfatiza la importancia de contar con contraseñas robustas y únicas, recomendando el uso de gestores de contraseñas y la implementación de la autenticación en dos pasos.
En caso de ser víctima de un ciberdelito, aconseja a las personas que lo primero que deben hacer es denunciar el incidente. En España, organismos como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) están disponibles para ofrecer apoyo a las víctimas.
López Gil también destacó que la ciberseguridad no se limita al ámbito individual, ya que tanto las empresas como los gobiernos enfrentan retos significativos. En colaboración con organizaciones como la OTAN, los estados están trabajando para mejorar la ciberseguridad de las infraestructuras críticas. España ha desarrollado una hoja de ruta estratégica que contempla inversiones significativas para fortalecer sus capacidades en este ámbito.
Finalmente, López Gil subrayó que el principal objetivo de la ciberseguridad es prevenir, detectar, responder y garantizar una recuperación rápida y efectiva ante incidentes, un desafío que continúa representando una complejidad en un mundo cada vez más digitalizado.





