La hiperhidrosis palmar es un trastorno poco conocido que afecta entre el 1% y el 5% de la población, principalmente a jóvenes. Este tipo de sudoración excesiva en manos y axilas comienza a manifestarse desde la infancia y ocurre sin estar ligado a factores como el calor o el estrés. Según el Dr. José Miguel Izquierdo, jefe del servicio de cirugía torácica en Policlínica Gipuzkoa, esta condición puede repercutir de manera significativa en la vida social y profesional de quienes la padecen.
La hiperhidrosis primaria es un problema crónico que suele ser incomprendido por quienes no lo sufren. El sudor, manifiesta Izquierdo, «no se limita a episodios breves, sino que se convierte en un compañero constante en la vida diaria». A pesar de la disponibilidad de tratamientos iniciales, como antitranspirantes y toxina botulínica, la cirugía torácica mínimamente invasiva se presenta como la única solución definitiva. Este procedimiento consiste en la sección de la cadena simpática torácica y se realiza en menos de una hora, sin necesidad de hospitalización. Los pacientes suelen experimentar resultados inmediatos, despertando con las manos completamente secas.
Una paciente de 21 años, quien lidiaba con la incomodidad del sudor desde pequeña, comparte su positiva experiencia tras la intervención. A pesar de haber probado diversas alternativas, fue la cirugía la que le proporcionó la solución que tanto deseaba. Con solo dos pequeñas incisiones, pudo retomar su vida normal casi de inmediato y expresa su alivio por haberse decidido a operar.
La intervención se lleva a cabo mediante videocirugía y bajo anestesia general, lo que asegura un alto grado de satisfacción entre los pacientes. «He operado a muchísimos pacientes y el grado de satisfacción es altísimo», afirma Izquierdo, quien considera que la hiperhidrosis es más que un problema estético. Hace un llamado a la visibilidad y a la necesidad de tratamientos eficaces para esta condición médica, subrayando la importancia de proporcionar apoyo a quienes la padecen.





