Más de 270 empresas españolas del sector del CBD han iniciado una campaña informativa con el objetivo de aclarar conceptos fundamentales, desmentir mitos y resaltar el impacto económico de esta industria en el país. Este esfuerzo surge ante la confusión y ambigüedad que rodean el debate sobre el CBD y el cannabis legal, donde productos como el cannabidiol han sido erróneamente asociados a sustancias controladas.
La Unión Nacional de Empresas del Cáñamo (UNEC) lidera esta iniciativa con el fin de proporcionar información precisa y fomentar una mayor transparencia en el sector. Actualmente, en España operan 271 empresas dedicadas al cáñamo y al CBD, que generan 2.298 empleos directos y cuentan con más de 500 tiendas físicas, además de canales de venta online y de venta en farmacias. Estas compañías han invertido más de 35 millones de euros en infraestructuras de distribución y desarrollo, obteniendo ingresos estimados en 81 millones de euros en 2022. Además, el sector legal del cannabis ha contribuido con 132 millones de euros en impuestos y cotizaciones ese mismo año.
A pesar de este crecimiento, el sector enfrenta un marco legal en constante evolución, lo que genera incertidumbres tanto operativas como reputacionales entre trabajadores y consumidores. Con esta nueva campaña, la UNEC busca esclarecer malentendidos y ofrecer un entendimiento más sólido sobre los productos derivados del cáñamo industrial.
Para facilitar la comprensión del público, se ha presentado un glosario básico relacionado con el sector. El CBD es un compuesto natural no psicoactivo que se encuentra en diversas formas, como aceites y cosméticos. En cambio, el THC, el componente psicoactivo de la marihuana, es ilegal en España y presenta concentraciones mínimas en el cáñamo industrial, que se cultiva legalmente en muchos países de la UE.
La campaña también aborda percepciones erróneas comunes sobre el CBD. Un mito que se desmiente es la idea de que su consumo actúa como puerta de entrada al uso recreativo de cannabis, dado que estudios recientes sugieren que no ha incrementado el consumo entre jóvenes. Asimismo, se aclara que el CBD no opera en un vacío legal; diversas sentencias ya han establecido su legalidad en Europa, y las tiendas que lo comercializan se rigen por normativas reguladas.
Esta es solo la primera fase de una campaña que se extenderá en las próximas semanas, con nuevas publicaciones y materiales informativos dirigidos tanto a operadores como a instituciones y al público en general. El objetivo es contribuir al entendimiento adecuado de esta emergente y prometedora industria.





