Durante su primera intervención ante el Consejo de Seguridad como representante especial del Secretario General para Colombia, Miroslav Jenča reafirmó el firme compromiso de las Naciones Unidas con el proceso de paz en el país. A lo largo de su discurso, Jenča expresó su agradecimiento al Gobierno colombiano por su colaboración continua con la Misión de Verificación y destacó que la implementación integral del Acuerdo Final de Paz, firmado en 2016, es esencial para alcanzar una paz duradera.
En el marco de una visita preparatoria a Colombia realizada en septiembre, el representante se reunió con diversos actores sociales, incluidos miembros del Gobierno, excombatientes, líderes de comunidades indígenas y afrocolombianas, así como destacados representantes de la sociedad civil. A pesar de reconocer los avances en áreas clave como la reforma rural y la reintegración, Jenča manifestó su preocupación por los desafíos que persisten, especialmente en temas de seguridad y financiación.
Uno de los hitos más celebrados por el representante fue la emisión de las primeras sentencias restaurativas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), un paso importante en la búsqueda de verdad, justicia y reparación en el conflicto. Estas acciones, que incluyen la búsqueda de personas desaparecidas y la remoción de minas, fueron subrayadas por Jenča, quien instó al Estado a facilitar las condiciones necesarias para su efectiva implementación. También destacó que la inseguridad representa el mayor riesgo para la sostenibilidad del proceso de paz.
Jenča enfatizó la importancia de la Misión de Verificación en las zonas afectadas por el conflicto, reafirmando su disposición para adaptarse a las necesidades cambiantes del proceso. Describió el caso colombiano como “excepcional” en el contexto de la asistencia del Consejo de Seguridad a procesos de paz impulsados por el mismo país.
La embajadora Leonor Zalabata, representante permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, también ratificó el compromiso del Gobierno con la implementación del Acuerdo de Paz, presentando avances en áreas como la formalización de tierras y el apoyo a excombatientes en su proceso de reincorporación. Sin embargo, advirtió sobre la violencia que afecta a líderes sociales y las persistentes brechas sociales, subrayando que la paz en Colombia es un bien público global.
Por otro lado, el representante de Estados Unidos cuestionó las políticas del presidente Gustavo Petro en materia de seguridad y paz. Sugirió que el mandato de la Misión de Verificación ha sido excesivamente ampliado y mencionó que Washington está revisando el apoyo de la ONU a dicha misión, lo que podría generar nuevas tensiones en un contexto ya de por sí delicado. El futuro del proceso de paz en Colombia exige atención y colaboración internacional, reafirmando la importancia de los compromisos asumidos tanto por el Gobierno como por las instituciones globales.





