A nadie se le escapa el hecho de que una buena iluminación cambia por completo una estancia haciéndola más agradable y atractiva o, justamente, todo lo contrario. Desde www.lamparasenlinea.es saben esto muy bien y es por este motivo por el que ponen a disposición de sus clientes toda una amplia gama de opciones para que éstos puedan elegir la que mejor se adapte. El caso concreto de los plafones LED puede ser la solución que se estaba buscando porque a la par de ofrecer una luminosidad excelente también resultan ser eficientes en lo que a consumo de energía se refiere lo que se acabará por traducir en un ahorro, mes a mes, en la factura de la luz.
Aunque hay unos cuantos aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de elegir un plafón LED para el hogar podemos destacar éstos como los más significativos a tener en cuenta:
- Tener en cuenta dónde irá el plafón. Nos puede llamar mucho la atención un modelo en concreto por su estética, por ejemplo, pero no siempre se podrá optar por él. Debemos saber que hay zonas especiales en el hogar. Hablamos de estancias como el baño donde el plafón debe ser muy específico y tener un valor IP de 44 (lo que garantiza que sea a prueba de salpicaduras) o ir un paso más allá y que no sólo sea a prueba de salpicaduras sino también libre de polvo, por lo que habrá que fijarse que tenga un IP54. SI cumple con este criterio, porque como es lógico, en una zona como el baño la humedad y el agua están muy presentes, no hay porqué preocuparse de nada y tan sólo habrá que elegir el modelo que más guste.
- Pensar en cuánta luz se necesita. En la misma línea que el punto anterior esta pregunta deberá ser respondida antes de ponerse a mirar modelos o comprar. Las zonas destinadas al estudio o trabajo deben contar con mayor iluminación, por norma general, igual que ocurre con la cocina, donde se trabaja con las manos.
- Conocer las diferentes tonalidades. Existía un mito acerca de las lámparas LED por las cuales se asociaba a éstas a una luz blanca, brillante y poco acogedora. El mercado en este ámbito ha cambiado mucho y se ha ampliado. Ahora se puede optar por diferentes colores de luz entre los que se encuentran el blanco cálido o extra cálido que, como su nombre bien indica, darán una sensación más que acogedora en el hogar.
- Pensar en el largo plazo. Es una realidad que las lámparas LED resultan ser, de primeras, más costosas que otro tipo de iluminación. Cuando una persona se plantee el cómo iluminar su hogar también deberá pensar en el largo plazo y ver en las luces LED una inversión en el medio y largo plazo porque, como ya anticipábamos, con ellas también se ahorra en las facturas mensuales de la luz.
- No dejar de lado la decoración. Los plafones LED también se adaptan a la perfección con las últimas tendencias en lo que a decoración de interiores se refiere porque, se tengan los gustos que se tengan, lo minimalista y poco recargado es lo que se suele aconsejar más y en este sentido los plafones LED son perfectos porque apenas ocupan espacio si se comparan con las lámparas de techo habituales. Además, como los plafones se pueden dirigir a donde convenga, siempre se cuenta con el foco de luz donde más interesa.
Luces en función de la estancia
Sabiendo todo lo anterior no podemos perder de vista que algunas estancias requerirán de una iluminación muy concreta, aunque siempre habrá gustos diversos. Por norma general, en los dormitorios (zonas dedicadas al descanso) la luz que tiene que prevalecer es aquella que invita al relax y por eso la luz cálida suele ser la más apropiada.
En el caso de los salones, como suele ser un lugar destinado a varias acciones que van desde el ocio hasta reuniones con amigos y familia lo mejor es optar por luces LED de diferentes tipos en distintas zonas donde las luces sean mucho más intensas donde se desee una iluminación mayor y a la inversa en las zonas pensadas para la desconexión. En esta habitación las luces indirectas también suelen jugar un gran papel.
La cocina, por su parte, al ser un lugar donde se llevan a cabo muchas acciones y con herramientas potencialmente peligrosas (como pueden ser los cuchillos o las tijeras) la iluminación por la que se opte siempre debe ser blanca y de alta intensidad. Aquí una combinación de lo más habitual es contar con una luz cenital que provenga del techo con un plafón LED y unas luminarias que ofrezcan también un poco más de luz directa sobre aquello que se está cocinando.
Por último en las zonas de trabajo lo mejor es contar con luces neutras que son las que más ayudarán con la concentración.