El conflicto en Gaza se ha intensificado de manera alarmante, dejando un saldo devastador de al menos 134.105 personas heridas, entre las cuales se encuentran más de 40.500 niños. Según un análisis de la ONU, alrededor del 25% de los heridos presenta discapacidades que requerirán rehabilitación en el futuro. Esta crisis humanitaria se hace aún más grave al señalar que, en promedio, 15 niños diarios sufren lesiones permanentes, siendo diez de ellos quienes pierden una o ambas piernas.
Se estima que, hacia finales de 2024, alrededor de 5.230 menores necesitarán servicios de rehabilitación, aunque se teme que la cifra real pueda ser mucho mayor debido a la destrucción del sistema de salud en Gaza. Además, aproximadamente 35.000 personas han sufrido daños auditivos severos a causa de los constantes bombardeos. La situación es crítica y más del 83% de las personas con discapacidad han perdido sus dispositivos de asistencia.
La falta de recursos humanos y materiales es evidente, con más de 1.580 trabajadores de la salud y 467 miembros de organizaciones humanitarias fallecidos. Actualmente, solo el 47% de los hospitales en Gaza operan de manera parcial debido a la constante agresión a sus instalaciones.
Los recientes ataques israelíes han cobrado la vida de al menos 94 personas, incluyendo 20 víctimas de una estampida en un centro de una fundación estadounidense-israelí. En un esfuerzo por calmar la escalada de violencia, el Grupo de la Haya, que integra a ocho naciones, llevó a cabo una conferencia ministerial en Bogotá, Colombia, donde participaron representantes de más de 30 países, entre ellos México y Brasil. Philippe Lazzarini, responsable de la UNRWA, subrayó la gravedad de la situación y pidió a los gobiernos convertir sus compromisos en acciones concretas.
Por otro lado, la Corte Penal Internacional (CPI) ha rechazado la solicitud de Israel de anular las órdenes de detención contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y el exministro de Defensa, Yoav Gallant. La Sala de Cuestiones Preliminares de la CPI reiteró que las órdenes son válidas, desestimando los argumentos de Israel sobre la falta de fundamento jurisdiccional.
En medio de estas tensiones, el Ejército israelí ha confirmado la realización de bombardeos en el área del Palacio Presidencial en Damasco, Siria. António Guterres, Secretario General de la ONU, ha condenado estos ataques y el despliegue de tropas israelíes en el Golán, haciendo un llamado a respetar la soberanía siria.
Mientras tanto, en Sudán se han registrado más de 450 muertes de civiles, incluyendo niños y mujeres embarazadas, en ataques en el estado de Kordofán del Norte. UNICEF ha calificado estos hechos como un «atropello» y ha instado a poner fin a la violencia, recalcando que los ataques contra civiles son inaceptables y deben ser adecuadamente investigados.





