Casi 800 civiles han perdido la vida como resultado de disparos del ejército israelí mientras buscaban ayuda humanitaria en Gaza, según denuncias recientes de la Oficina de Derechos Humanos. Entre el 27 de mayo y el 7 de julio, al menos 798 personas fueron asesinadas al intentar acceder a alimentos y medicinas. De este total, 615 muertes ocurrieron cerca de puntos de reparto de comida administrados por una entidad privada con el apoyo de Estados Unidos e Israel, mientras que otras 183 personas fallecieron al recoger alimentos de convoyes humanitarios. Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, condenó esta situación y advirtió sobre la «posible comisión de crímenes atroces» en un contexto donde las personas se ven obligadas a elegir entre recibir disparos o alimentarse.
La violencia en la región continúa incesante, con informes que señalan al menos diez muertes en un reciente bombardeo israelí de una escuela en Yabalia, la cual era utilizada como refugio por personas desplazadas. Desde que comenzó la ofensiva israelí, más de 57,600 personas han perdido la vida y 137,000 han resultado heridas en Gaza.
Mientras tanto, la situación humanitaria en Sudán se ha deteriorado alarmantemente, especialmente entre los niños. UNICEF ha informado que el número de menores tratados por desnutrición aguda grave ha aumentado un 46% entre enero y mayo de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior. Esta crisis se ve agravada por brotes de cólera y el colapso de los servicios de salud.
En Haití, la violencia también ha aumentado de manera preocupante. Un nuevo informe de la ONU indica que más de 1,000 personas fueron asesinadas entre octubre de 2024 y junio de 2025. Ulrika Richardson, jefa interina de la Oficina Integrada de la ONU en Haití, ha urgido a la comunidad internacional a intensificar su apoyo a las autoridades locales para enfrentar esta crisis.
El Día Mundial de la Población, celebrado recientemente, ha servido como recordatorio de que la verdadera crisis de fertilidad radica en la falta de libertad reproductiva. Natalia Kanem, directora ejecutiva del Fondo de Población, destacó que muchas personas no pueden formar la familia que desean debido a factores como el estrés financiero y los conflictos armados, haciendo un llamado a los gobiernos para que escuchen a la juventud y proporcionen las condiciones necesarias para tomar decisiones informadas sobre su futuro reproductivo.





