En California, el uso de electricidad adicional, como para iluminar las luces navideñas o mantener un acuario, no debería llevar a la intervención policial. Sin embargo, en Sacramento, las autoridades han estado operando un esquema de vigilancia ilegal que utiliza los medidores de energía como herramientas de espionaje en los hogares. A pesar de que la ley protege la privacidad de los usuarios, el Sacramento Municipal Utilities District (SMUD) ha estado analizando datos de consumo y reportando casos sospechosos a la policía desde hace más de una década.
Este sistema ha sido objeto de críticas por parte de la Electronic Frontier Foundation (EFF), que ha iniciado acciones legales para ponerle fin. La EFF argumenta que SMUD ha enviado más de 33,000 denuncias a la policía sobre hogares con un consumo elevado de electricidad, basándose en la premisa de que estos podrían estar cultivando cannabis de forma ilegal. Sin embargo, expertos de SMUD han reconocido que un alto consumo energético puede deberse a distintos factores, como la utilización de aire acondicionado o el tamaño de la vivienda. El criterio para definir un consumo sospechoso ha ido cambiando, disminuyendo de 7,000 kWh mensuales en 2014 a solo 2,800 kWh en la actualidad.
Esta vigilancia ha afectado de manera desproporcionada a los clientes de origen asiático. En un caso, un hogar fue catalogado como sospechoso simplemente porque su consumo alcanzaba los 4,000 kWh. Las notificaciones policiales informando de este consumo se enviaron exclusivamente en inglés y chino, excluyendo a otros idiomas, lo que representa un problema de accesibilidad para muchos residentes.
En 2022, la EFF, junto con un bufete de abogados local, demandó a SMUD y a la ciudad de Sacramento en representación de la Asian American Liberation Network y de dos residentes del condado. Un testimonio impactante es el de un inmigrante vietnamita que fue visitado por agentes del sheriff sin previo aviso, quienes lo acusaron falsamente de cultivar cannabis y le exigieron que permitiera una búsqueda, incluso amenazándolo con el arresto. Esta acusación errónea se basó en una alerta infundada de SMUD y, en realidad, su elevado consumo energético era consecuencia de una lesión en la columna.
La EFF ha presentado recientemente un documento legal en el que argumenta que este sistema de vigilancia masiva viola la ley, apuntando que la constitución estatal de California prohíbe las búsquedas policiales sin sospechas concretas. Este tipo de vigilancia, que registra indiscriminadamente los datos de consumo de energía en múltiples áreas, es considerado por la EFF como inherentemente irracional y no se ajusta a las excepciones permitidas por la legislación estatal.
El caso destaca las implicaciones graves de un sistema que busca evidencia de un posible delito sin prueba específica, afectando la privacidad de numerosos ciudadanos. La EFF ha estado esforzándose por combatir estos abusos durante años y continúa en su misión de defender la privacidad digital frente a amenazas provenientes tanto de gobiernos como de corporaciones locales.





