Daesh: Resiliencia y Operatividad a Pesar de la Caída de sus Líderes

María MR

La amenaza del grupo terrorista Estado Islámico de Irak y el Levante, conocido comúnmente como Daesh, persiste de manera alarmante en diversas regiones del mundo, a pesar de los constantes esfuerzos internacionales para combatir su influencia. Este miércoles, Vladimir Voronkov, subsecretario general de la ONU para la lucha contra el terrorismo, presentó un informe ante el Consejo de Seguridad que subraya la capacidad del grupo para adaptarse y mantener sus operaciones incluso tras la eliminación de varios de sus líderes.

El informe revela que África es la región más afectada por la actividad del Daesh, con un enfoque particular en África Occidental y el Sahel. Voronkov destacó el resurgimiento del grupo en el Gran Sáhara, donde su filial ha emergido como un núcleo vital de propaganda y reclutamiento, atrayendo a combatientes internacionales. Además, se han detectado redes de apoyo logístico y financiero que vinculan a Daesh con prisiones en Libia, estableciendo conexiones preocupantes hacia el Sahel.

En Somalia, el grupo perpetró un ataque masivo en Puntlandia en anticipación a una ofensiva militar, utilizando a numerosos combatientes extranjeros. Las fuerzas de seguridad somalíes respondieron, resultando en la muerte de aproximadamente 200 miembros del Daesh y en más de 150 detenciones. Sin embargo, a pesar de estas pérdidas significativas, el grupo sigue beneficiándose de una robusta red de apoyo en la región, continuando así siendo una amenaza considerable.

En cuanto a Oriente Medio, Daesh se mantiene activo en Irak y Siria, intentando restablecer su capacidad operativa en la región de Badia y socavar la autoridad de los gobiernos locales. Aprovechando los vacíos de seguridad, el grupo realiza operaciones encubiertas y alimenta tensiones sectarias, lo que ha generado preocupación en el Secretario General de la ONU. Asimismo, en Afganistán, la facción conocida como ISIS-Khorasan se ha convertido en una de las mayores amenazas para Asia Central, con ataques dirigidos a civiles y minorías.

Ante esta situación, Voronkov hizo un llamado a los miembros del Consejo de Seguridad para que enfoquen más su atención en la prevención del extremismo violento, en lugar de limitarse a mitigar los efectos del terrorismo. Afirmó que la historia ha probado que la mera eliminación de los líderes terroristas no es suficiente para erradicar la amenaza. La continua actividad de Daesh subraya la urgente necesidad de cooperación global, que respete el derecho internacional y los derechos humanos, al tiempo que se implementan enfoques que tengan en cuenta la sensibilidad de género en la lucha contra el terrorismo.