La situación de desnutrición infantil en la Franja de Gaza está alcanzando niveles alarmantes, de acuerdo con un reciente informe de UNICEF. Durante el mes de agosto, la tasa de desnutrición aguda en niños y niñas se elevó al 13,5%, un incremento significativo respecto al 8,3% registrado en julio. En la ciudad de Gaza, ya sumida en una crisis de hambruna, la tasa se disparó hasta un preocupante 19%, subiendo desde el 16% del mes anterior.
Se han reportado 12.800 casos de desnutrición durante agosto, aunque se teme que la cifra real sea aún mayor. Esto se debe a que se han realizado menos evaluaciones, debido al cierre de diez centros ambulatorios en el norte y la ciudad de Gaza, forzados a evacuar por órdenes militares. La UNRWA ha comunicado que más de 2.000 personas han perdido la vida tratando de acceder a alimentos, principalmente en las cercanías de organizaciones benéficas israelí-estadounidenses.
El agravamiento de la crisis se refleja en el hecho de que cerca de un millón de personas están atrapadas en la ciudad de Gaza, enfrentando ataques constantes y órdenes de desplazamiento. El acceso a alimentos, agua y servicios básicos es extremadamente limitado en esta área. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que aproximadamente la mitad de los hospitales operativos en la Franja se concentran en la capital, donde se alberga el 36% de las camas y la mitad de las unidades de cuidados intensivos. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido que es crucial preservar estas instalaciones críticas para el bienestar de la población.
El panorama humanitario exige una atención urgente, ya que las consecuencias de la desnutrición aguda en la infancia pueden ser devastadoras a largo plazo. Con un acceso cada vez más restringido a alimentos y servicios de salud, la comunidad internacional enfrenta el desafío de ofrecer la asistencia necesaria a esta población en riesgo.





