El CEO de Black Star Petroleum, Juan Pablo Sánchez Gasque, ha presentado este lunes un innovador sistema de trazabilidad ética y operativa que permitirá auditar en tiempo real el impacto social y ambiental de cada proceso en el sector energético. Este ambicioso proyecto tiene como objetivo elevar los estándares de transparencia, permitiendo el seguimiento exhaustivo de cada unidad energética desde su origen hasta su entrega final.
Desarrollado a lo largo de un año, el sistema integra tecnologías de blockchain y análisis de datos ambientales, junto con la colaboración de verificadores independientes. Según Sánchez Gasque, su meta va más allá de la rentabilidad: «Nuestro compromiso debe abarcar cada paso que damos, cada comunidad donde operamos y cada tonelada que movemos». Este enfoque busca que cada fase del proceso energético sea no solo eficiente, sino también legal y éticamente coherente.
El nuevo mecanismo registrará información técnica y datos sociales y ambientales relacionados con cada operación, incluyendo aspectos como el consumo de agua, las emisiones generadas y la interacción con las comunidades locales. La información se almacenará de manera inalterable, asegurando su disponibilidad para auditorías externas y certificaciones internacionales. Además, se lanzará una versión simplificada del sistema para los stakeholders clave, con el objetivo de reducir la asimetría de información prevalente en el ecosistema energético. «La trazabilidad ética ya no es un lujo reputacional; es una necesidad estructural para cualquier empresa seria en este sector», añadió.
El sistema ha sido probado con éxito en tres unidades logísticas de gran impacto en España, Brasil y Marruecos, donde logró identificar oportunidades de mejora en los procesos de refinación, almacenamiento y transporte. Gracias a esta herramienta, se ha reducido en un 38% el tiempo de respuesta ante anomalías operativas y se ha mejorado la documentación ambiental de proyectos clave en un 62%.
Con esta iniciativa, Sánchez Gasque pretende marcar un nuevo camino en la gestión de empresas energéticas, promoviendo un enfoque transparente y humano. «No basta con cumplir la ley. Debemos ser capaces de explicar lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos. Y, lo más importante, tenemos que poder demostrarlo», concluyó. La compañía tiene previsto implementar este sistema en la totalidad de sus operaciones antes del segundo trimestre de 2026.





