Desconocimiento Legal: El 63% de los Españoles Ignora Su Derecho a Cancelar Deudas

La Ley de Segunda Oportunidad (LSO), implementada en 2015 y reformada en 2022, ofrece una salida a las personas físicas, incluidos los autónomos, que atraviesan problemas económicos. Esta normativa permite la exoneración total o parcial de deudas para quienes no cuentan con activos o patrimonio suficiente para cumplir con sus obligaciones, siempre que se demuestre buena fe en el proceso.

A pesar de estar vigente casi una década, el desconocimiento sobre esta ley es alarmante. Una encuesta reciente de Legálitas revela que el 63% de los españoles no conoce su existencia. Sin embargo, hay un 30% de los encuestados que dice haber oído hablar de la LSO, y un 7% ha optado por acogerse a ella para tratar de regularizar su situación financiera.

La Ley de Segunda Oportunidad ofrece a los deudores dos rutas por las cuales pueden avanzar. La primera es la exoneración del pasivo insatisfecho, que puede llevarse a cabo mediante la liquidación de bienes o, en caso de no contar con activos realizables, sin necesidad de liquidar. Como segunda opción, se establece un plan de pagos que debe ser aprobado por un juez y adaptado a la capacidad económica del deudor.

Para beneficiarse de estas opciones, el deudor debe estar en una situación de insolvencia, es decir, sus deudas deben superar sus ingresos a tal punto que no pueda afrontar sus pagos. También se requiere que no haya antecedentes penales económicos y que los bienes ofrecidos estén libres de cargas, lo que posibilita liquidar parte o la totalidad de la deuda.

El procedimiento para solicitar la Ley de Segunda Oportunidad incluye la presentación de un escrito inicial firmado por un abogado y un procurador ante el juzgado correspondiente. Debido a la complejidad del proceso, Legálitas recomienda que los interesados busquen asesoramiento especializado para evaluar su situación y obtener la orientación necesaria.

La preocupación creciente entre la población respecto a la gestión de deudas ha llevado a que Legálitas reciba un número constante de consultas, con decenas de llamadas semanales de personas que buscan aclarar sus opciones frente a dificultades financieras.