El 9 de julio de 2025, la República Checa está a punto de hacer historia en el ámbito de la movilidad al anunciar la implementación del nivel 3 de conducción autónoma en 2026. Este avance tecnológico permitirá a los vehículos gestionar prácticamente toda la conducción de manera autónoma, percibiendo el entorno y respondiendo a él sin la intervención constante del conductor. Aunque se espera que los conductores puedan relajarse, soltando el volante y sin necesidad de usar los pedales, deberán mantener la atención y estar listos para intervenir si el sistema falla.
La decisión del gobierno checo implica que los conductores con vehículos que tengan sistemas homologados de nivel 3 podrán circular legalmente utilizando estas funciones, siempre cumpliendo con las condiciones específicas de cada fabricante. Una de las novedades más comentadas es que, mientras el sistema de conducción autónoma esté activo, los conductores podrán realizar actividades no relacionadas con la conducción, como el uso del teléfono móvil, marcando un cambio significativo en la experiencia al volante.
Este avance ha sido posible gracias a la modificación de la Ley nº 111/1994 sobre transporte por carretera en el país. Además, la República Checa ha iniciado trabajos en una nueva legislación que facilitará la introducción de vehículos totalmente autónomos, correspondientes al nivel 4 de automatización. Este desarrollo no solo representa un significativo avance tecnológico, sino que también tiene el potencial de cambiar radicalmente la percepción de la movilidad en las ciudades checas, abriendo la puerta a un futuro más innovador y eficiente en el transporte.





