Bob Rae, embajador de Canadá ante las Naciones Unidas, ha señalado que la conferencia internacional sobre la solución del conflicto israelí-palestino, que se llevará a cabo en breve, no será un evento de paz en sí mismo. En declaraciones a Noticias ONU, Rae subrayó que el objetivo de este encuentro es «intentar mantener el debate y superar los puntos conflictivos para llegar a las soluciones». La incertidumbre ha crecido debido a la falta de participación directa de ambas partes y de Estados Unidos, lo que plantea serias dudas sobre el éxito de la conferencia.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha expresado su preocupación por la posibilidad de que el proceso hacia una solución de dos Estados desaparezca. En un reciente discurso, Guterres cuestionó a aquellos que dudan de esta opción, preguntando: «¿Cuál es la alternativa?». Su intervención ha enfatizado la responsabilidad de la comunidad internacional en la preservación de esta ruta hacia la paz.
La conferencia, programada para durar cuatro días, fue convocada tras una resolución de la Asamblea General en 2024. Francia y Arabia Saudita son los copresidentes del evento, que enfatiza en su nota conceptual el apoyo casi universal a la solución de dos Estados, a pesar de la difícil situación actual. No se busca iniciar otro proceso interminable, sino implementar una solución definitiva.
Anne-Claire Legendre, asesora del presidente francés Emmanuel Macron para Medio Oriente, instó a mantener vivas las perspectivas de un Estado palestino, y reclamó acciones concretas e irreversibles para su implementación. Esto incluye un alto al fuego duradero, la entrega de ayuda humanitaria a Gaza y la liberación de rehenes.
Manal bint Hassan Radwan, jefa del equipo negociador de Arabia Saudita, destacó la necesidad de un «plan político creíble» que aborde las raíces del conflicto para poner fin a los combates. Según Radwan, el enfoque debe ir más allá de un mero alto al fuego, exigiendo un marco sólido que considere los problemas históricos que han impedido alcanzar la paz.
La solución de dos Estados, que busca la coexistencia pacífica de las poblaciones judía y palestina, cuenta con un trasfondo histórico que se remonta a las propuestas de partición de 1947 y los Acuerdos de Oslo en 1993. A pesar de los muchos esfuerzos realizados, el camino hacia esa solución ha estado plagado de obstáculos. El desafío actual para la comunidad internacional radica en facilitar un diálogo efectivo que allane el camino hacia un futuro compartido para ambas naciones.





