En Washington D.C., la Electronic Frontier Foundation (EFF), la Woodhull Freedom Foundation y TechFreedom han solicitado hoy al Tribunal Supremo de Estados Unidos que anule la ley HB 1181 de Texas, argumentando que restringe inconstitucionalmente el acceso de los adultos a contenido sexual en línea al exigirles verificar su edad. Esta normativa, que fue firmada el año pasado, obliga a cualquier sitio web que contenga un «tercio o más» de «material sexual dañino para menores» a recopilar información personal de todos sus visitantes para verificar su edad.
El análisis de esta cuestión por parte del Tribunal Supremo podría tener consecuencias significativas para la libertad de expresión de los adultos, permitiendo acceder a contenido legal de manera segura y anónima en internet. Lisa Femia, abogada de la EFF, argumentó que la ley de verificación de edad de Texas priva a los usuarios de internet de su anonimato, exponiéndolos a riesgos de privacidad y seguridad, además de bloquear el acceso de algunos adultos al contenido sexual protegido por la Primera Enmienda.
Femia explicó que otros tribunales han sostenido continuamente, basándose en precedentes establecidos por la Corte Suprema, que leyes similares de verificación de edad son inconstitucionales. La corte apelativa del Quinto Circuito, en un fallo cuestionable del año pasado, respaldó la ley de Texas, alejándose de décadas de precedentes legales que reconocen que las exigencias de identificación en línea imponen mayores cargas sobre los derechos de la Primera Enmienda en comparación con las verificaciones de edad en persona.
La EFF destaca que la ley obligaría a los adultos a proporcionar información personal en línea para acceder a sitios completos, no solo a materiales específicos, obligando a los sitios web a mantener esta información, lo que podría poner en riesgo la privacidad y seguridad de los usuarios. Además, las nuevas tecnologías de «estimación de edad», que podrían usarse para cumplir con la ley, introducen problemas y es probable que no satisfagan los requisitos establecidos por HB 1181.
Ricci Levy, CEO de la Woodhull Freedom Foundation, enfatizó que la libertad sexual es un derecho humano fundamental, crucial para la dignidad y libertad de las personas. La ley, al establecer una verificación invasiva de edad, inhibe el discurso protegido y viola los derechos de los adultos consentidores a acceder a contenido sexual legal en línea.
Este llamado al Tribunal Supremo es solo una parte del esfuerzo de la EFF por proteger la libertad de expresión en el ámbito digital, habiendo participado en casos históricos como ACLU v. Reno en 1997, que estableció que el discurso en internet merece la más alta protección constitucional. En el último año, la EFF también ha instado a los tribunales a rechazar la censura estatal y a defender el derecho a la libre expresión en redes sociales.





