En el 80º aniversario de la fundación de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad llevó a cabo una sesión enfocada en el futuro de la organización, convocada por Rusia, que actualmente preside este órgano resolutivo. Esta jornada coincidió con el Día de las Naciones Unidas, que celebra la entrada en vigor de la Carta de la ONU. Durante el debate, los participantes subrayaron la urgente necesidad de implementar reformas estructurales que devuelvan a la organización a sus objetivos fundacionales y mejoren su eficiencia.
Los miembros del Consejo reafirmaron su compromiso con ideales fundamentales como la paz, la seguridad y el desarrollo. Sin embargo, sus discursos evidenciaron las profundas divisiones que limitan su funcionamiento. António Guterres, Secretario General de la ONU, reflexionó desde Hanoi sobre el papel crucial del Consejo a lo largo de la historia, destacando su contribución a la prevención de genocidios y guerras entre grandes potencias. A pesar de estos logros, advirtió que la legitimidad del Consejo es «frágil» y urgió a reformarlo para que refleje mejor la realidad actual, especialmente en lo que respecta a la representación de regiones como África.
Durante la sesión, el embajador ruso, Vasily Nebenzia, defendió a la ONU como un foro inclusivo, aunque criticó a ciertos Estados miembros que, según él, intentan imponer un orden unipolar, lo que ha intensificado las divisiones globales. Por su parte, la representante estadounidense, Dorothy Shea, cuestionó la eficacia de la ONU, abogando por retornar a los principios de respeto a la soberanía y transparencia.
El embajador chino, Fu Cong, subrayó la importancia de un enfoque que priorice la igualdad y la dignidad de todos los países. En este sentido, el diplomático argelino Amar Bendjama resaltó la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad y revitalizar la Asamblea General. Finalmente, el embajador venezolano, Samuel Moncada, denunció las políticas de cambio de régimen y las intervenciones que atentan contra la integridad territorial de los Estados, llamando a una acción colectiva para liberar a quienes se encuentran bajo ocupación y poner fin a las prácticas coloniales.
Este aniversario no solo sirve para recordar logros pasados, sino también para reflexionar sobre las promesas incumplidas y reorientar los esfuerzos hacia un mundo basado en el multilateralismo, el respeto mutuo y la cooperación internacional.





