La Asociación de Empresarios Corcheros de Cataluña (AECORK) celebró el jueves por la noche la XXXIII Gala de los Premios Gla d’Or en el Hotel Mas de Torrent, un evento que distingue a figuras relevantes del sector corchero. Este año, los galardonados fueron la Fundación para la Cultura del Vino, el programa «El vermut de Llucià Ferrer», así como las personalidades Pep Espadalé y Jaume Perarnau.
Durante su intervención, Joan J. Puig, presidente de AECORK, destacó la conexión entre el corcho, el vino y la cultura catalana. Afirmó que la gala no solo se orienta a reconocer a personas y organizaciones, sino que también enfatiza la importancia del corcho como un material noble que enriquece el vino y beneficia al medio ambiente.
Los premiados fueron celebrados por su dedicación a la cultura vinícola y su contribución a la herencia gastronómica de la región. La Fundación para la Cultura del Vino recibió el reconocimiento por su labor en la promoción del vino como patrimonio cultural. El programa «El vermut de Llucià Ferrer» fue elogiado por ser un punto de encuentro que fomenta la cultura catalana y los productos locales. Espadalé y Perarnau, por otro lado, fueron destacados por sus esfuerzos en el desarrollo del Museo del Corcho de Cataluña, un espacio vital en la historia industrial y cultural del país.
Los Premios Gla d’Or, que han honrado casi ochenta embajadores del corcho durante más de treinta años, se han convertido en un símbolo del vínculo entre este sector y la sostenibilidad. El galardón, con forma de bellota, representa tanto la calidad del corcho como tapón natural, reciclable y reutilizable, crucial para la adecuada maduración del vino y la disminución de la huella de carbono.
El evento contó con el respaldo de diversas instituciones y empresas, como la Diputación de Girona y el Ayuntamiento de Palafrugell, lo que subraya la relevancia del sector corchero en la economía local y su aporte cultural y gastronómico a Cataluña.





