El avance de la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta valiosa para promover la igualdad de género, especialmente en regiones del sureste asiático, donde las oportunidades para las mujeres son limitadas. La ONU ha comenzado a implementar diversas iniciativas en esta área, aprovechando la creciente alfabetización digital y el acceso a Internet en países como Filipinas, Tailandia e Indonesia.
En Filipinas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha puesto en marcha un programa que capacita a emprendedores, haciendo hincapié en el empoderamiento de las mujeres en áreas remotas. Con el uso de chatbots de inteligencia artificial, las empresarias pueden recibir asesoría técnica y apoyo en marketing digital sin necesidad de la presencia física de un capacitador. Esta innovación ha permitido a muchas mujeres, especialmente aquellas que venden productos de coco en la isla de Siargao, mejorar su visibilidad en línea y gestionar de manera más eficiente su contenido.
Por su parte, Tailandia ha desarrollado la plataforma SoSafe, diseñada para ofrecer asistencia personalizada a mujeres y niñas en situaciones vulnerables, abordando temas críticos como el acoso sexual y la violencia doméstica. Desde su lanzamiento, SoSafe ha llegado a más de 600,000 usuarios, proporcionando información vital sobre derechos sociales y servicios de apoyo, e incluso facilitando la denuncia de casos de violencia en el hogar.
En Indonesia, la iniciativa Social Innovation Platform busca aumentar la participación femenina en la toma de decisiones en comunidades que han estado tradicionalmente dominadas por hombres. A través de una herramienta digital que recoge opiniones y propuestas, se pretende abrir el diálogo y garantizar que todas las voces, incluidas las de las mujeres, sean escuchadas en los procesos de planificación comunitaria.
Estas iniciativas reflejan la estrategia de la ONU para acelerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, poniendo un énfasis particular en la igualdad de género. David McLachlan-Karr, director para Asia y el Pacífico de la Oficina de Coordinación del Desarrollo de la ONU, destacó que estos proyectos son un claro ejemplo de cómo la organización está aprovechando las innovaciones tecnológicas para enfrentar las necesidades del siglo XXI. Se anticipa que, en los próximos años, estas acciones beneficiarán a un número cada vez mayor de mujeres en sus vidas tanto profesionales como personales.





