La empresa ASHO, especializada en codificación sanitaria, ha lanzado una alarmante advertencia sobre los prolongados tiempos de espera para recibir atención médica en España, los cuales han alcanzado cifras históricas. Según la directora gerente de ASHO, Ruth Cuscó, la situación podría mejorarse significativamente con un manejo más eficiente de los datos de los pacientes. Cuscó enfatiza el papel crucial que desempeña la codificación sanitaria en esta gestión y sugiere que la inteligencia artificial podría ser la clave para abordar los elevados tiempos de espera en hospitales y centros sanitarios.
Los datos son preocupantes: en 2024, los tiempos de espera para cirugías no urgentes han llegado a una media de 126 días, lo que representa un incremento de nueve días en comparación con 2023 y casi 40 días más que en 2014. Esta situación ha dejado cerca de 850.000 personas en lista de espera para ser operadas a finales del año pasado.
Las consultas iniciales también reflejan un panorama complicado, con una media de espera de 105 días, un aumento notable desde los 65 días de espera en 2014. Más del 62% de los pacientes a finales de 2024 debían esperar más de 60 días para ser atendidos por un especialista, lo que contrasta con el 38,6% registrado en 2014.
A pesar de estos desafíos, ASHO ofrece un horizonte esperanzador. La inversión en tecnología sanitaria ha aumentado considerablemente desde la pandemia. La integración de la codificación sanitaria y la inteligencia artificial puede ser fundamental para reducir los tiempos de espera. Desde el departamento de IA de ASHO, se señala que esta tecnología tiene la capacidad de identificar a los pacientes en mayor riesgo, lo que permitiría ofrecer una atención más ágil y prioritaria. Además, la inteligencia artificial podría prever la demanda de pacientes, lo que facilitaría una mejor distribución de recursos humanos y materiales, ayudando a disminuir las demoras y a optimizar la agenda de los hospitales.





