Israel ha sido acusado de genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza, según un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre los territorios palestinos ocupados, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Este organismo ha emitido un llamado urgente a Israel para que cumpla con sus obligaciones legales conforme al derecho internacional y castigue a los responsables de estas atrocidades.
El informe se basa en una investigación exhaustiva de los eventos en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de julio de 2024. La Comisión sostiene que las acciones de las fuerzas israelíes, que incluyen asesinatos y lesiones graves a palestinos, así como la imposición de condiciones de vida insostenibles, constituyen cuatro de los cinco actos genocidas definidos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948.
Navi Pillay, presidenta de la Comisión, afirmó que “existe la intención de destruir a los palestinos de Gaza” mediante diversas acciones. El informe también resalta que las declaraciones de autoridades israelíes, junto con el comportamiento sistemático de sus fuerzas de seguridad, sugieren que estos actos genocidas se están perpetrando con la intención de eliminar, total o parcialmente, a la población palestina.
El estudio aborda violaciones graves que incluyen la violencia sistemática, ataques a niños y la destrucción de infraestructuras esenciales como hospitales y escuelas, así como un bloqueo que ha llevado a una situación de hambruna. Pillay subrayó que los más altos mandos del gobierno israelí son responsables de estas atrocidades, ya que han liderado una campaña genocida sin rendir cuentas.
A pesar de las severas acusaciones y los hallazgos de la Comisión, Israel no ha llevado a cabo investigaciones efectivas ni ha procesado a los responsables. El informe menciona a figuras políticas israelíes que han incitado a la violencia, sugiriendo que sus acciones no han sido objeto de sanción alguna.
En el ámbito de la comunidad internacional, el informe insiste en que todos los Estados tienen la responsabilidad legal de actuar para detener este genocidio, lo que incluye cesar la transferencia de armas a Israel y supervisar la actividad de sus propias empresas para evitar su complicidad en violaciones de derechos humanos.
Finalmente, la Comisión exhorta a Israel a poner fin de inmediato a su política de asedio y a garantizar el acceso a la ayuda humanitaria. Según Pillay, la falta de acción por parte de la comunidad internacional sería considerada complicidad ante el genocidio que se está llevando a cabo en Gaza.





