Las agencias humanitarias han intensificado sus esfuerzos este lunes para proporcionar asistencia a Gaza, coincidiendo con una segunda pausa de diez horas en las operaciones militares israelíes en varias áreas del territorio. Desde el inicio de la ofensiva, al menos 147 personas han fallecido a causa del hambre, de las cuales 74 corresponden a 2025 y 63 solo en julio, según informes del Ministerio de Sanidad de Gaza.
Frente a la creciente preocupación de la comunidad internacional, el gobierno israelí anunció el domingo «pausas humanitarias» de diez horas diarias en localidades como la ciudad de Gaza, Deir al Balah y Al Mawasi, con el fin de facilitar la entrada de ayuda humanitaria. El pasado domingo, 73 camiones de suministros lograron ingresar al territorio, un número que representa solamente el 10% de lo que la población necesita diariamente, según la UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos. Esta organización destacó la urgente necesidad de abrir todos los pasos fronterizos, ya que miles de camiones con alimentos, medicinas y artículos de higiene están a la espera de autorización en Jordania y Egipto.
En un contexto más amplio, el Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que la solución de dos Estados para el conflicto entre Israel y Palestina está más lejos que nunca, aunque subrayó que sigue siendo el único camino viable hacia una paz justa y duradera en la región. Durante su intervención en la Conferencia Internacional de Alto Nivel para la Paz en Palestina, organizada por Francia y Arabia Saudita, Guterres instó a la comunidad internacional a demostrar «voluntad política, liderazgo valiente y compromiso con la verdad». También denunció que las acciones en el terreno están «desmantelando los pilares de la paz», instando a detener la anexión de Cisjordania y la destrucción masiva en Gaza.
Un representante palestino en la conferencia manifestó que este tipo de encuentros son un claro mensaje de apoyo a los derechos palestinos, enfatizando que tanto palestinos como israelíes no están condenados a un conflicto eterno y que hay un camino hacia la paz y la integración regional.
Por otro lado, Geir O. Pedersen, el enviado especial de la ONU para Siria, ha alertado sobre una reciente escalada de violencia en Suweida, lo cual ha afectado la ya frágil transición política en el país. Pedersen condenó los enfrentamientos tribales, así como las ejecuciones sumarias y los ataques aéreos, subrayando la necesidad de que el Estado sirio recupere el control y garantice la seguridad de sus ciudadanos.
A nivel global, aunque el hambre ha disminuido levemente, la inflación de alimentos sigue siendo un obstáculo para el acceso a dietas saludables, afectando a más de 2,600 millones de personas. En un encuentro llevado a cabo en Adís Abeba, el Secretario General de la ONU reiteró que el hambre nunca debería ser utilizada como arma de guerra.





