El huracán Melissa ha incrementado su fuerza en el Caribe, alcanzando la categoría 5 con vientos sostenidos de hasta 295 kilómetros por hora. La poderosa tormenta se dirige hacia Jamaica, donde se prevé que toque tierra en las próximas horas. Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el huracán ya ha provocado lluvias torrenciales y cortes de electricidad en diversas áreas de Jamaica, así como en República Dominicana y Haití. El sur de Cuba también se encuentra bajo alerta ante la llegada inminente de este fenómeno.
La Organización Meteorológica Mundial ha emitido advertencias sobre una posible «situación catastrófica» en Jamaica, donde Melissa podría ser recordada como «la tormenta del siglo», según la especialista Anne-Claire Fontan. En respuesta a esta amenaza, la ONU ha destinado 4 millones de dólares del Fondo de Emergencias para implementar medidas preventivas en Cuba, que incluirán provisiones de alimentación, salud, educación y suministro de agua para aproximadamente 170,000 personas antes de la tormenta.
Por otro lado, en el ámbito internacional, la presidenta de la Comisión de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, Navi Pillay, presentó un informe contundente ante la Asamblea General, denunciando que Israel busca establecer un control militar permanente sobre Gaza y alterar su composición demográfica. Pillay afirmó que las acciones israelíes, como el desplazamiento forzado de palestinos y la destrucción de infraestructura civil, evidencian un patrón de anexión sistemática. A pesar de un alto el fuego vigente, los cambios territoriales en Gaza no se han revertido, lo que sugiere un objetivo claro en esta estrategia de ocupación.
En este clima de tensiones, la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, lamentó no poder presentar su informe en persona debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, que calificó como un ataque a la independencia de la organización. Albanese hizo un llamado a la necesidad de un alto el fuego permanente y a la retirada completa de las fuerzas israelíes de los territorios ocupados, así como al desmantelamiento de los asentamientos.
Mientras tanto, la Asamblea General de la ONU se encuentra en medio de un acalorado debate sobre el embargo que Estados Unidos impone a Cuba. Las tensiones entre las delegaciones de ambos países se hicieron evidentes, con el embajador estadounidense, Mike Waltz, acusando a Cuba de apoyar organizaciones terroristas. Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, solicitó a la presidencia de la Asamblea que interviniese ante lo que consideró un discurso grosero y prepotente de Waltz.





