Impacto de los Alquileres de Corta Duración en el Comercio Local Rural: Más de 5.500 Millones de Euros Según Airbnb

Juan Hernández

El turismo internacional ha emergido como un motor fundamental para la revitalización de la España rural, canalizando más de 5.500 millones de euros hacia el comercio local, según un nuevo estudio de Afi (Analistas Financieros Internacionales). Este informe destaca que el gasto de los turistas internacionales en estancias de corta duración ha alcanzado la impresionante cifra de 5.563 millones de euros en 2024, con un notable incremento por encima del gasto realizado por turistas nacionales.

En total, más de 13 millones de turistas optaron por alojarse en alquileres de corta duración en municipios con menos de 10.000 habitantes, lo que ha beneficiado en gran medida a sectores como la restauración y el comercio, que recibieron un gasto de alrededor de 3.200 millones de euros. La figura del anfitrión ha sido clave en este ecosistema, dado que el 80% de los viajeros recibe recomendaciones locales que estimulan el consumo en los negocios de proximidad.

A pesar de estos resultados positivos, el estudio señala que aún existe un amplio margen de crecimiento para los municipios rurales. Mientras que las áreas no rurales han experimentado un aumento del 170% en la llegada de turistas internacionales desde 2021, el crecimiento en las zonas muy rurales ha sido apenas del 78%. Afi subraya que los pueblos que han adoptado el alquiler de corta duración han visto un incremento del 14% en sus visitantes, especialmente aquellos que carecen de una oferta hotelera tradicional.

El impacto del alquiler turístico se extiende más allá del comercio, influyendo también en el empleo local. Se ha registrado un aumento del 4% en los sectores vinculados a la hostelería y el comercio. Además, el estudio presenta el alquiler de corta duración como una opción sostenible, ya que ocupa solo el 0,6% del total de viviendas rurales y suele implicar el uso de segundas residencias o casas previamente rehabilitadas.

En vista de estos hallazgos, Afi propone la necesidad de avanzar hacia políticas públicas que reconozcan y promuevan el impacto positivo del alquiler turístico en el medio rural. Sugiere la creación de marcos normativos específicos que faciliten el crecimiento de esta actividad, subrayando la importancia de una regulación diferenciada entre entornos urbanos y rurales. Los expertos coinciden en que este enfoque es fundamental para impulsar el desarrollo económico de los pueblos, cuyo atractivo y visibilidad turística están en constante aumento gracias a este modelo de alojamiento.