Un nuevo informe de ONU Mujeres, presentado el lunes, evidencia un aumento del riesgo de violencia contra las mujeres debido a la drástica reducción de servicios por parte de organizaciones que trabajan en esta problemática. El documento, titulado «En riesgo y sin financiación suficiente», revela que el 34% de las 428 organizaciones encuestadas han tenido que suspender o cerrar programas destinados a erradicar la violencia contra mujeres y niñas.
El estudio destaca que más del 40% de estas organizaciones se han visto obligadas a reducir o clausurar servicios esenciales, como refugios, asistencia legal, apoyo psicosocial y atención sanitaria, debido a la falta de financiación inmediata. Además, el 78% de las organizaciones informaron sobre la disminución en el acceso a servicios críticos para las sobrevivientes, mientras que el 59% observó un aumento en la impunidad y la normalización de la violencia.
Casi una de cada cuatro organizaciones notificó la suspensión total de intervenciones preventivas contra la violencia, una situación alarmante que, según Kalliopi Mingeirou, responsable de la sección de Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas de ONU Mujeres, supone la amenaza de eliminar décadas de logros en la lucha por los derechos de las mujeres. Mingeirou hizo un llamado a los gobiernos y donantes para que protejan y amplíen los fondos disponibles, advertiendo que la falta de inversión conducirá a un aumento en la violencia hacia las mujeres y las niñas.
La violencia de género sigue siendo una de las violaciones más extensas de derechos humanos a nivel mundial, con una estimación alarmante de 736 millones de mujeres que han sufrido violencia física o sexual, en su mayoría a manos de parejas. A principios de año, ONU Mujeres ya había señalado que muchas organizaciones lideradas por mujeres en contextos de crisis enfrentaban severos recortes de financiación, lo que ahora se confirma con los hallazgos actuales.
El informe también indica que solo el 5% de las organizaciones anticipa poder mantener sus operaciones durante más de dos años, y el 85% prevé un retroceso evidente en las leyes y protecciones para mujeres y niñas. En un contexto donde uno de cada cuatro países muestra reacciones en contra de los derechos de las mujeres, las organizaciones se ven forzadas a enfocarse en servicios básicos, descuidando su labor de incidencia a largo plazo, fundamental para impulsar cambios significativos.
Este informe se publica en un periodo clave, marcando los 30 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, un acuerdo que buscaba la igualdad de género y la erradicación de la violencia contra las mujeres.





