Los ataques aéreos que Estados Unidos ha llevado a cabo desde principios de septiembre contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico han causado al menos 60 muertes, lo que ha suscitado fuertes críticas a nivel internacional. Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ha calificado estos actos como claras violaciones de las leyes internacionales, señalando que el costo humano de estos bombardeos es inaceptable. Türk ha instado a Washington a cesar inmediatamente estas acciones y a adoptar medidas para prevenir ejecuciones extrajudiciales, independientemente de las acusaciones de narcotráfico que puedan surgir en relación con las embarcaciones atacadas.
A pesar de las afirmaciones del gobierno estadounidense sobre la supuesta implicación de las naves en actividades de tráfico de drogas, hasta la fecha no se han presentado pruebas que respalden tales denuncias. Según Türk, no hay justificación alguna para los ataques bajo el derecho internacional, haciendo hincapié en que la lucha contra el narcotráfico debe realizarse con respeto a las normativas legales internacionales.
Desde la perspectiva de Estados Unidos, estas operaciones son consideradas cruciales en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. Sin embargo, el Alto Comisionado ha subrayado que cualquier enfrentamiento con el tráfico ilícito de drogas debería abordarse como una cuestión de aplicación de la ley, donde el uso de la fuerza letal esté reservado únicamente como último recurso, en situaciones en las que exista una amenaza inminente para la vida de otros.
A pesar de la complejidad que implica la lucha contra el narcotráfico, Türk ha enfatizado la necesidad de que Estados Unidos respete las estipulaciones de los tratados antinarcóticos que ha firmado, utilizando métodos de interceptación y detención en conformidad con las leyes penales aplicables. Asimismo, ha solicitado una investigación independiente y transparente sobre los ataques, resaltando la importancia del debido proceso y juicios justos, principios que históricamente han sido defendidos por Estados Unidos.





