Durante la reciente conmemoración del Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, Izumi Nakamitsu, alta representante para Asuntos de Desarme, enfatizó que los ensayos nucleares no deben ser utilizados como herramienta de disuasión, influencia política ni bajo el pretexto científico. Nakamitsu subrayó que las consecuencias de estos ensayos son indiscriminadas y duraderas, dejando heridas que afectan a las personas, al medio ambiente y que generan dilemas morales que nunca se sanarán completamente. Hizo hincapié en la necesidad de mantener una moratoria global hasta que el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares entre en vigor.
La sesión también contó con la participación de Oemwa Johnson, representante de la juventud de Kiribati, quien recordó las explosiones nucleares practicadas por el Reino Unido y Estados Unidos en Kiritimati entre 1957 y 1962 durante la operación Grapple. Johnson compartió que su bisabuelo y su abuelo, que apenas era un adolescente en aquel entonces, carecían de refugio y solo recibieron una manta para protegerse de los destellos de las explosiones. La exposición a la radiación ha provocado graves problemas de salud en los supervivientes y efectos intergeneracionales.
Johnson detalló que su familia ha sufrido diversas patologías, incluyendo pérdida de audición y problemas de memoria. Destacó también las serias repercusiones en la salud reproductiva de las mujeres de Kiritimati y otras islas del Pacífico, donde se han reportado abortos espontáneos y malformaciones congénitas, lo que revela la conexión entre estos problemas de salud y una historia de dominación colonial.
En medio de estas inquietudes, el presidente de la Asamblea General hizo un llamado a todos los Estados Miembros que aún no han firmado y ratificado el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, instándolos a hacerlo sin demora. Subrayó la importancia de este tratado en la garantía de la seguridad colectiva y la urgencia de su ratificación, especialmente por aquellos que participaron en las negociaciones de 1996.





